ReseñaInfoling 9.23 (2012)

Reseña - Sección dirigida por Yvette BürkiInfoling 9.23 (2012)

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Melanie Würth. Reseña de Angela Di Tullio; Rolf Kailuweit. 2012. El español rioplatense: lengua, literaturas, expresiones culturales.. Madrid/Frankfurt: Iberoamericana/Vervuert. Infoling 9.23 (2012) <http://infoling.org/informacion/Review140.html>

El espacio cultural del Río de la Plata (que incluye las ciudades de Buenos Aires y Montevideo, el sur de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, la Patagonia y la mayor parte del territorio del Uruguay) se constituye como tal en varias dimensiones: como accidente geográfico, siendo el delta del Río de la Plata el elemento tanto unificador como separador; en el nivel histórico, al formar parte del tardío Virreinato del Río de la Plata; desde un punto de vista sociodemográfico, por ser la inmigración masiva desde Europa a finales del siglo XIX y principios del XX uno de los factores decisivos para la consolidación de los dos países, su cultura y su lengua; en el plano lingüístico, ya que las variedades de las dos orillas del río tienen varios rasgos en común, distintivos en todo el ámbito hispanohablante; en cuestiones políticas de la constitución de las dos naciones fuertemente enlazadas; y, por último, también desde una perspectiva perceptiva y cognitiva –como espacio mental de pertenencia e identificación. Particularmente en el marco de los procesos de la globalización, el regionalismo y la hibridación, las fronteras nacionales se relativizan y se establecen espacios constituidos por una cultura en común. El Río de la Plata es un espacio creado a partir del vínculo entre dos ciudades –Buenos Aires y Montevideo– que se caracteriza por la transgresión y el intercambio, fenómenos relacionados con «problemáticas tan fundamentales como la identidad, pero también con la transformación de las tradiciones» (Spiller 1995: 10). Dentro de este espacio cerrado hacia fuera, sin embargo, se encuentran varias diferencias de diversa índole, y la construcción de la identidad muchas veces implica distinguirse del vecino.

Con su obra El español rioplatense: lengua, literatura, expresiones culturales, Ángela Di Tullio y Rolf Kailuweit proponen abordar el espacio cultural rioplatense desde el enfoque de la lengua en común, pero al mismo tiempo de manera holística y global en tanto fenómeno de cultura. Los 18 autores que han contribuido en este libro ofrecen miradas tanto internas como externas –desde Argentina y Uruguay, desde Europa y América– a la lengua, la literatura y la cultura de este espacio tan peculiar y fascinante.

La obra compilada está compuesta por 15 contribuciones, de distinta extensión y realizadas por distintos autores, agrupados en cuatro secciones temáticas, precedidas por una introducción de los editores. Tras la descripción de algunas particularidades de la modalidad lingüística rioplatense –si es que hoy en día sigue en vigencia tal denominación– se estudiarán luego los fenómenos de contacto de esta variedad con las lenguas que llegaron en el transcurso de las olas migratorias europeas, seguido por un análisis más bien literario de ciertos rasgos representativos del espacio rioplatense, para finalmente terminar con un bloque cultural sobre el tango y su lenguaje como factor de construcción de identidades y fenómeno tanto mítico como característico para el espacio lingüístico-cultural del Río de la Plata.

1. El español rioplatense y su perfil lingüístico

El primer bloque, en el que la variedad rioplatense se enfoca desde un punto de vista lingüístico-descriptivo, se abre con la contribución de Virginia Bertolotti, quien en el estudio del sistema de tratamiento personal alocutivo singular en Uruguay parte de la cuestión de una variedad uruguaya que dentro del marco rioplatense se rige por el español porteño al tiempo que se distancia de él. Luego de abarcar la evolución del paradigma alocutivo pronominal en el Río de la Plata, presenta el sistema actual uruguayo con cuatro opciones para dirigirse a un alocutario, algunas de las cuales son objeto de percepción y evaluación por parte de los hablantes: la forma ustedeante con el verbo en tercera persona usted tiene (U-U); la forma tuteante tú tienes (T-T); el tratamiento voseante vos tenés (V-V); y la combinación híbrida tú tenés (T-V), que nace, según la autora, de la confluencia del habla rural desprestigiada y el habla urbana, más culta y preferida para la estandarización, pudiendo considerarse uno de los rasgos distintivos de una variedad uruguaya al ser usado por los hablantes uruguayos como marcador de identidad dentro del ámbito rioplatense, en el que la identidad se define siempre por comparación con el modelo de Buenos Aires.

En esa línea, Andrea Pešková se ocupa del fenómeno del voseo del otro lado del río, analizando la omisión y la expresión del pronombre sujeto vos en el español porteño. A partir de un corpus constituido por dos historietas argentinas de distintas épocas –Toda Mafalda y Maitena– discute cuatro factores que pueden influir en una mayor presencia del pronombre sujeto y comprueba si se ha dado algún cambio lingüístico con respecto al fenómeno en el español bonaerense. El primer factor analizado, la ambigüedad morfológica verbal, a diferencia de otras variedades, no tiene relevancia en el español porteño, puesto que por la forma voseante no hay ambigüedad entre las formas verbales de la 2ª pers. sg. y otras personas gramaticales. El tiempo y el modo verbal, el segundo factor considerado, solo parecen haber tenido una leve influencia en el corpus de los años sesenta, al aumentar el uso del pronombre personal de sujeto en el imperfecto, el condicional y el subjuntivo. Por lo que se refiere al tercer y al cuarto factor –la semántica verbal y el tipo de oración–, la autora demuestra, sin embargo, una relevancia significativa para el uso del pronombre sujeto vos; el pronombre sujeto aparece con mayor frecuencia con los verbos epistémicos (creer, opinar, saber, etc.) y en oraciones declarativas (Será como vos decís, Mafalda) e interrogativas totales (¿Escuchaste el último disco de los Beatles, Manolito?). Por último, el análisis diacrónico entre 1965 y 2005 muestra una leve tendencia hacia un uso más frecuente del pronombre sujeto en la actualidad, pero la variación que arrojan las cifras no permite hablar de un cambio lingüístico. Como concluye la autora, para llegar a resultados más seguros sería pertinente e interesante realizar un estudio cualitativo sobre el fenómeno en cuestión.

En el siguiente capítulo, Andrea Pešková, en colaboración con Christoph Gabriel e Ingo Feldhausen, presenta una contribución valiosa sobre el fraseo prosódico en el español porteño y las posibles huellas que en él se encuentran del contacto con el italiano, que, como es sabido, ha tenido un fuerte impacto en varios niveles de la lengua. Su influencia en el fraseo prosódico del habla bonaerense, sin embargo, aún no había sido investigada con profundidad. El resultado más destacable de este estudio es el hecho de que el español porteño ocupe una posición intermedia en cuanto al fraseo prosódico, ya que se rige tanto por los patrones del español peninsular como del italiano. Comparte con el español peninsular el alto porcentaje del patrón prosódico (S)(VO) y el uso del alargamiento de las sílabas en posición anterior a una frontera (pre-boundary lenghtening) (alrededor del 40% frente al 100% en italiano), mientras que en la realización fonética de las fronteras intermedias (continuation rise y sustained pitch) es más similar al sistema italiano. Estas observaciones se basan en el discurso leído; en el caso del habla (semi-) espontánea parecen aumentar aún más los rasgos prosódicos característicos del italiano, un aspecto que merecería ser examinado con mayor detalle en trabajos siguientes.

La primera sección se cierra con un análisis comparativo de Esther Rinke sobre el fenómeno del doblado (tb. duplicación) de clíticos, es decir, la presencia de un pronombre átono y un objeto directo o indirecto nominal o pronominal en el español rioplatense frente al español peninsular. En general, en la modalidad rioplatense hay más libertad en cuanto a la duplicación de objetos directos nominales. Como se desprende de la discusión que presenta la autora al respecto, los factores que determinan la preferencia de la estructura doblada son controvertidos y se sitúan en distintos niveles lingüísticos (fonológicos, sintácticos, semánticos y pragmáticos) que ella analiza partiendo de la noción de los pronombres clíticos como marcadores de concordancia. El hecho de que la variedad rioplatense disponga de más opciones gramaticales de expresar el objeto, lo atribuye Esther Rinke a la posibilidad de que el objeto directo nominal, aparte de la realización del clítico acusativo, puede presentar una variante nula Ø, y la elección de la forma del clítico, a diferencia del español estándar, ya no depende del factor +/- pronominal. Según la autora, esto hace suponer que en la modalidad rioplatense el proceso de gramaticalización de los clíticos se encuentra en un estado más avanzado, parecido al portugués brasileño, e indica un posible cambio lingüístico en el sistema de la duplicación de los objetos pronominales, como señala al final de su contribución. Apuntemos de paso que los recurrentes errores ortográficos afean el texto.

2. El español rioplatense y el contacto con las lenguas inmigratorias

En el marco del contacto del español rioplatense con las modalidades lingüísticas inmigratorias, asunto del segundo bloque temático de la obra, Eva Gugenberger sigue las huellas culturales y lingüísticas del gallego en Argentina, particularmente en Buenos Aires, y trata de encontrar respuestas a la pregunta de por qué no se llegó a desarrollar un “cocoliche” gallego, tal como fue el caso entre el español y el italiano. A diferencia de otros grupos minoritarios, entre los inmigrantes gallegos el desplazamiento lingüístico al castellano se efectuó de manera muy rápida, lo cual se debe, según señala la autora, a varios factores: en primer lugar, antes de la migración, en Galicia había una situación diglósica en la que el gallego se encontraba en una posición estigmatizada con respecto al castellano; en segundo lugar, dado su origen rural y “rústico”, en Argentina también fueron relacionados con el estereotipo del gallego ignorante, ingenuo y torpe en su forma de hablar. Por estas imágenes peyorativas, por la similitud entre las dos lenguas y su conocimiento previo del castellano, los inmigrantes gallegos se adaptaron en seguida a la nueva realidad lingüística en Buenos Aires. En cuanto a formas de habla mixtas como el cocoliche, favorecidas por la cercanía entre las lenguas, la situación de contacto del español con el gallego se distingue del contacto con el italiano en un factor importante: mientras que los italianos que llegaron a Argentina no hablaban español, sino que se encontraban en una diglosia entre los dialectos regionales y el italiano estándar y, por lo tanto, tenían dos variedades diferentes de la lengua de la sociedad receptora, los gallegos, por su estado diglósico con el castellano peninsular, ya tenían un cierto dominio del español en el momento de la inmigración. Por eso, la forma híbrida que resultó del contacto entre el gallego y el español nunca alcanzó el grado extremo del cocoliche español-italiano.

En cuanto al contacto entre el castellano y el italiano en el Río de la Plata, uno de los investigadores más versados es, sin lugar a duda, el filólogo italiano Giovanni Meo Zilio, quien, después de estadías tanto en Buenos Aires como en Montevideo se integra en el círculo de los aficionados de la lengua y la literatura rioplatenses. Antonella Cancellier presenta un panorama de su biografía y su intensa labor científica, en la que destacan los trabajos sobre la peculiaridad lingüística del Río de la Plata, en especial los fenómenos de contacto entre el español y el italiano y sus variedades regionales y jergales, como el cocoliche y el lunfardo; el estudio del lenguaje de los gestos en el mismo espacio; o el análisis lexicológico sincrónico y diacrónico de los italianismos en el habla de Buenos Aires y Montevideo, tema sobre el que vuelve repetidamente durante su carrera científica. Una de las preocupaciones principales del lingüista era estudiar la lengua italiana en sus varios niveles de procedencia regional y conservación en los núcleos o islas lingüísticas en América Latina, como, por ejemplo, el barrio de La Boca en Buenos Aires, punto neurálgico para la hibridación de contacto entre el español y el italiano.

El período de la inmigración masiva a finales del siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX produce transformaciones urbanas y cambios socioculturales profundos que da lugar a una hibridación lingüística y cultural que se veía entre los intelectuales y funcionarios como una amenaza para el proyecto nacional. En este contexto, la educación (patriótica) desempeña un papel significativo en tanto instrumento fundamental para la nacionalización –a través de una política y planificación lingüísticas y mediante el control sobre la constitución del canon escolar. A partir de la novela Corazón de Edmundo de Amicis, cuya inclusión entre los  textos que debían ser leídos en la escuela fue muy discutida, Valeria Sardi analiza las estrategias de construcción de una identidad nacional en las traducciones culturales. El libro de De Amicis –polémico, varias veces reeditado, traducido y censurado por ser considerado peligroso debido a su contenido italianizante– se modifica y se adapta al código argentino a nivel lingüístico, cultura y emocional, con la función de transmitir determinados valores nacionales y de borrar los elementos extranjerizantes de la población inmigrante. El artículo, pues, ofrece un ejemplo paradigmático de la instrumentalización del discurso literario en el proyecto de la construcción de un espacio cultural y lingüístico nacional argentino.

3. Representaciones del español rioplatense

En el mismo terreno, otra batalla en la que se entendía la lengua y la literatura como instrumento por la consolidación nacional y vehículo de transmisión ideológica se manifiesta en el proyecto político y cultural de la Generación del 37 en la primera mitad del siglo XIX, que tiene como motor la revolución del 1810. Guiomar Ciapuscio y Carla Miotto inician la tercera sección temática del libro, dedicada a la representatividad de determinados rasgos rioplatenses, creada a través del discurso erudito y literario, exponiendo los postulados lingüísticos de uno de sus representantes más emblemáticos: Juan Bautista Alberdi, quien, sobre todo en sus años de juventud, en la estela de la independencia y de la emancipación política de España, defendía en su estrategia retórica y sus escritos metalingüísticos el ideal de una lengua nacional propia. Convencido de que la lengua es una faz del pensamiento y de que, por tanto, determinados rasgos lingüísticos son representaciones icónicas del imaginario de determinados grupos sociales, Alberdi rechaza fervorosamente el idioma de la antigua metrópoli –que el intelectual ve como una sociedad política y culturalmente atrasada– y se aferra al modelo del francés, el cual considera una lengua superior y más perfecta. Como constan los autores en su conclusión, haciendo referencia a Marcelo Sztrum, en el marco del proceso de estandarización y de la independización de España, la Generación Romántica crea en Argentina una conciencia y una actitud lingüísticas precursoras y decisivas para el afianzamiento y el desarrollo de la variedad lingüística rioplatense.

Apenas un siglo más tarde, la cuestión del “idioma de los argentinos” preocupa a los escritores argentinos más prestigiosos e influyentes del siglo XX, Jorge Luis Borges y Roberto Arlt. Ángela Di Tullio, especialista en políticas y actitudes lingüísticas frente al español argentino, muestra en su contribución cómo en el marco de la polémica lingüística de principios del siglo los dos autores, si bien coinciden en la denominación de la variedad rioplatense y comparten un fuerte rechazo frente a la dependencia cultural de España, adoptan posiciones divergentes en cuanto a lo que diferenciaba el español rioplatense del peninsular y de las lenguas inmigratorias como también respecto de una posible autonomía del idioma argentino. Mientras que Borges, líder lingüístico y literario de un grupo de intelectuales de esa época y aficionado a la lengua culta, no acepta la modalidad peninsular como modelo, sino que incluso defiende la forma de hablar bonaerense como superior, resaltando (con ironía típicamente borgeana) las diferencias, (sobre todo fonéticas) y las carencias de la variedad española; Arlt, en el lado opuesto, se identifica más con el habla de los sectores populares; emplea y defiende un lenguaje “del pueblo” que corresponde con la forma de hablar de los porteños, particularmente en lo que se refiere al nivel léxico. En sus dos posiciones extremas, ambos orgullosos del habla argentina, los dos escritores reflejan y refuerzan el debate respecto de las ideologías culturales y lingüísticas de principios del siglo XX.

Por su estilo popular, la obra de Roberto Arlt sirve también como objeto de estudio para el siguiente artículo: Rolf Kailuweit analiza la creación de un espacio lingüístico-cultural rioplatense a través de los deícticos, es decir, el voseo y los adverbios demostrativos de lugar (acá y allá), ambos rasgos característicos de la variedad en cuestión. Aparte de la novela arlteana El juguete rabioso, el corpus trabajado por Kailuweit consiste de 22 sainetes criollos, un género dramático que nació como fenómeno urbano y se convirtió en el primer medio de cultura popular, reflejando la cotidianidad cosmopolita, la práctica cultural y la lengua popular de las capas medias de principios del siglo, por lo que se presta de forma ideal para el estudio de la transmisión de determinados rasgos lingüísticos de la subcultura a la cultura. Estos textos se contrastan con dos libros de escuela, El hogar de todos de Clara de Toro y Gómez (1923 (la versión analizada es del 1926) y La niña argentina de Rafael Fragueiro (1902), lo cual, desde el transfondo de las peculiaridades de la política educativa de la época, resulta un aporte sumamente interesante. En cuanto a la deixis personal, el autor puede demostrar que los textos analizados divergen de manera fundamental. En los libros escolares se crea un espacio comunitario a través del empleo del pronombre de la primera persona plural nosotros y no aparece ningún caso de voseo, lo que se debe a una posición fuertemente conservadora y partidaria del modelo peninsular. Sin embargo, el voseo parece imponerse definitivamente en el habla en la década de los años cuarenta, y en consideración a la presencia del voseo en el corpus de sainetes, la literatura desempeña un papel significativo en este proceso. Respecto de los deícticos espaciales, el adverbio acá no aparece en los libros escolares, pero en las fuentes literarias forma un par mínimo con aquí y constituye el elemento marcado, implicando cierta connotación de rioplatensismo y afectividad. El autor llega pues a la conclusión de que los sainetes criollos y sobre todo los textos de Roberto Arlt adquieren un «prestigio subcultural» (p. 224) y un valor representativo para la realidad urbana rioplatense. Por lo tanto, ejercen una influencia clave para la imposición de rasgos rioplatenses como marcas regionales, en contra de la defensa de la variedad peninsular por parte de la política educativa.

El sainete criollo en tanto primer medio popular de principios del siglo XX y fenómeno urbano estrechamente vinculado con el tango, también contribuye de manera decisiva a la difusión de los italo-lunfardismos –en su momento expresiones argóticas– y su aceptación como voces familiares en todas las capas sociales del espacio rioplatense, como muestra Rolf Kailuweit junto con Kathrin Engels. Después de abordar los aspectos formales de la adopción y la creación de los italianismos, los autores analizan el uso del lunfardo en los parlamentos de diferentes personajes en seis obras teatrales. Destacan que el grupo con mayor cantidad de lunfardismos no son los inmigrantes hablantes del cocoliche, sino la segunda generación. El personaje del cocoliche, en cambio, a menudo es objeto de burla o de ridiculización debido a su habla deficiente o de su uso inadecuado del lunfardo. Sin embargo, según los autores, estos personajes también incitaron cierto cariño o simpatía en el público y sus expresiones cocolichescas, que forman la base de los italo-lunfardismos, fueron imitadas por los criollos en un primer momento con una connotación burlesca que con el tiempo fueron perdiendo hasta integrarse como expresiones genuinas en el lunfardo. Sirviéndose de la cadena etnolectal de Dirim/Auer (2004), Kailuweit y Engels comparan este proceso, en el que los vocablos italianos de un cocoliche primario, empleado en el sainete como variedad literaria, irónicamente imitada, pasan a enriquecer el lunfardo. Los autores concluyen con un balance de la herencia italo-lunfardesca y constatan que varios de los italianismos usados en el sainete criollo no lograron establecerse en el léxico lunfardo –muchos cayeron en desuso más tarde–, y que el lunfardo como argot conservador desde algunas décadas sufre un descenso general debido a la influencia de otras lenguas que entran a funcionar en el proceso de la creatividad lingüística de hoy en día.

La tercera sección termina con un breve análisis literario que realiza Andrés Allegroni de la poética del escritor Roberto Raschella, hijo de inmigrantes calabreses, nacido en Buenos Aires en 1930, quien, en las dos novelas Diálogo en los patios rojos y Si hubiéramos vivido aquí, publicadas en 1994 y 1998, experimentando con el material lingüístico e incrustando sonidos del italiano calabrés en el español rioplatenses, crea un estilo particular y propio. El «cruce de lenguas» (p. 250), que se distingue del cocoliche por el hecho de que la valoración de las variedades es equitativa y no hay una con más importancia que otra, refleja la experiencia personal de este escritor; su posición desconcertante entre dos culturas, entre dos lenguas, entre la tradición rural en su casa y la nueva realidad metropolitana de la ciudad de Buenos Aires. De este modo, es un testimonio que muestra la identidad, muchas veces conflictiva, en el espacio rioplatense.

4. El tango y la identidad rioplatense

La última sección temática de la obra está dedicada al tango y su lenguaje como elementos fundamentales de la identidad y de la cultura rioplatenses. Se inicia con el capítulo de Jacqueline Balint Zanchetta, quien a partir de un corpus de más de ochenta letras de tango estudia el valor alusivo y simbólico de las voces francesas. Introducidos de forma masiva a partir de los años veinte, época en la que el tango llega a París y sufre un ascenso social en Buenos Aires, los galicismos reflejan los abundantes imaginarios y tópicos relacionados con Francia; por un lado, las «nociones de romanticismo, refinamiento y sentimentalismo» (p. 262), pero por otro lado también las imágenes del mundo de la prostitución. Sobre todo la mujer francesa aparece reiteradamente en las letras tangueras con las denominaciones franchuta o francesita, representando tanto el cliché de la francesa culta y refinada como el de la femme fatale seductora o de la prostituta, cada uno relacionado con determinados paisajes urbanos dentro de la ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, las voces galas no solo tienen un significado individual, sino que en un sentido más amplio, el conjunto de ellos crean un sistema de representaciones y valores asociativos multifacéticos en los textos de tango. Al mismo tiempo, al receptor de las letras se le exige una participación activa de descodificación de estas referencias múltiples. La autora remite aquí al concepto lévi-straussiano de mitemas, utilizado para denominar palabras clave que despiertan una red compleja de significados simbólicos o representaciones estereotipadas, en este caso en el contexto socioeconómico y cultural de la década de los años veinte y treinta. Tal como lo propone Balint-Zanchetta en la conclusión de su contribución sólida y sustanciosa, resultaría sumamente atractivo investigar la evolución de estas representaciones en el transcurso del siglo y ver de qué manera siguen vigentes los galicismos como signos referenciales en las nuevas generaciones de tango o, incluso si, de manera semejante al caso de los italo-lunfardismos, se integraron de forma más general como voces de expresión cultural popular en el Río de la Plata.

Christophe Apprill se dedica en su capítulo escrito en francés a un tema controvertido y muy actual en el marco de la incesante popularidad del tango de hoy en día: la argentinidad de este baile, muy a menudo entendida como precondición para un tango auténtico y sin lugar a dudas favorable para prevalecer en los escenarios y los festivales de todo el mundo. Para ello, el autor expone de manera detallada el contexto urbano social y demográfico en el que nació el tango –una época marcada por la inmigración masiva y la hibridación cultural– y relativiza, de este modo, tanto esa identidad “argentina” como asimismo el origen negro que se le adjudica. En cambio, Apprill considera mucho más crucial para el desarrollo del tango como baile de pareja su exportación a París y la influencia de las danzas europeas. Según el autor, el origen del tango radica pues mucho más en factores socioculturales que en una identidad argentina. Si hay una manera argentina superior de bailar el tango, ésta se debe a su anclaje con la cuna histórica del tango, su socialización e incorporación en la música y los códigos de dicha cultura de baile.

La obra se completa con el artículo de Stefan Pfänder y Facundo Nazareon Saxe sobre las diferentes representaciones de la voz de la mujer en el tango cantado desde una perspectiva diacrónica. Tras definir el concepto de voz, tanto como rasgo individual como colectivo, presentan un panorama sobre las cantantes de tango más destacadas en cuanto a las peculiaridades de su voz dentro del sistema de géneros que, como demuestran, se perfila mucho más flexible de lo que se podría estimar. Mientras que la primera generación de voces femeninas mayormente responden a un rol femenino y cantan canciones escritas por mujeres o para ser cantadas por mujeres, en los años 50 aparece la figura emblemática de Tita Merello interpretando la milonga Se dice de mí, originalmente escrita para un hombre, sin cambios estructurales aparte de la adaptación de las marcas de género. Y ya hacia finales del siglo XX sale a escena Adriana Varela, quien por lo que se refiere a la voz como a la letra (ni siquiera se adaptan las marcas genéricas) responde a un modelo masculino que contrasta fuertemente con su apariencia física muy femenina. El hecho de que una letra pensada para un hombre sea interpretada por una mujer parece haber sido un fenómeno común que no causaba ninguna confusión en el sistema de roles tanguero, pues hay diversos modelos de la representación de la voz tanguera y no importa si la canta un hombre o una mujer1. Según los autores, «la voz del tango trasciende el género» (p. 315), lo cual atribuyen al origen del tango como «espacio que nace en lo alterno», en la marginalidad, en el contexto de hibridación cultural (p. 315). Se convierte pues en una voz diversa que a través de un discurso indirecto libre representa las varias voces de ese espacio.

Conclusiones

Los aspectos amplios y diversos sobre lo que se considera como el espacio cultural rioplatense y sus elementos constituyentes –desde los rasgos lingüísticos, el contacto con lenguas inmigratorias, la creación literaria, muchas veces punto de referencia para la consolidación de una variedad o para cambios lingüísticos, hasta las expresiones culturales que lo determinan por antonomasia– hacen de este libro una contribución valiosa e innovadora en un terreno sobre el cual se ha producido una extensa bibliografía. Abordando meticulosamente los factores históricos de su consolidación así como fenómenos muy actuales, los trabajos reunidos en esta obra contribuyen de manera significativa al entendimiento de esta región particular entre dos países. Pero muchas de las contribuciones también se caracterizan o bien por tener que dejar aparte una de las dos orillas del río o bien por especificar las diferencias que entre ellas existen. Es decir, se encuentran varias grietas que reflejan la problemática de la constitución de un espacio compartido, sobre todo en el nivel cognitivo, donde a pesar de la cercanía y de los varios elementos en común, las fronteras siguen existiendo y donde la identidad compartida no existe. Esto ya lo expresa Daniel Link en 1995 desde una perspectiva argentina:

Como pocas culturas, además, la Argentina tiene una cultura-espejo: la cultura uruguaya […]. En verdad, las culturas del Río de la Plata constituyen una unidad paradójica: cada una es el sueño (o la pesadilla) de la otra. […]. Lo único que importa es, por lo tanto, Europa (o Estados Unidos): aquello de lo que nosotros somos una variación (o una extensión, según se prefiera), la Argentina y el Uruguay (1995: 53).

El autor remite al cuento El uruguayo de Copi, alias Raúl Damonte, quien dice que «un lugar se ocupa o bien físicamente […] o bien sintiéndolo» (Obras, 46) y se extiende sobre la identidad de las dos orillas del río, sobre lo que significa “ser argentino” y “ser uruguayo” (Link 1995: 53).

En resumen, bien podemos decir que el libro de Ángela Di Tullio y Rolf Kailuweit logra mostrar de forma lograda y multifacética los diferentes elementos que conforman el espacio cultural rioplatense, sin soslayar ni dejar de lado las discrepancias y controversias que en él existen.

Referencias bibliográficas

Copi (Damonte, Raúl). 2010. Obras (Tomo I). El uruguayo [1972], La vida es un tango [1979], La Internacional Argentina [1988], Río de la Plata. Barcelona: Anagrama.

Link, Daniel. 1995. Ein Bericht für eine Akademie: Violencia, escritura y representación (1973-1993 en el Río de la Plata. En Roland Spiller, ed. Culturas del Río de la Plata (1973-1995). Transgresión e intercambio. Lateinamerika-Studien 36. Frankfurt am Main: Vervuert, pp. 51-67.

Spiller, Roland, ed. 1995. Culturas del Río de la Plata (1973-1995). Transgresión e intercambio. Lateinamerika-Studien 36. Frankfurt am Main: Vervuert.

Gloria, con Carlos Gardel: http://www.youtube.com/ watch?v=fqG81TTG318&feature=related

Gloria, de Alfredo De Ángelis con Carlos Dante: http://deu.tango.info/00724347388927-1-11

Gloria, de Donato Racciatti con Nina Miranda: http://deu.tango.info/02480002101222-2-157, letra: http://www.todotango.com/english/las_obras/letra.aspx?idletra=287

 

Notas

1 Sin embargo, sería interesante seguir investigando casos como el de la letra del tango Gloria, escrita por Armando Tagini, hecha famosa en 1927 por Carlos Gardel (http://www.youtube.com/watch?v=fq G81TTG318&feature=related) e interpretada en 1950 por Alfredo De Angelis con el cantante masculino Carlos Dante (http://deu.tango.info/00724347388927-1-11, y en 1952 por Donato Racciatti con la cantante femenina Nina Miranda (http://deu.tango.info/02480002101222-2-157, letra: http://www.todotango.com/english/las_obras /letra.aspx?idletra=287), entre otros. Curiosamente, la versión de Carlos Gardel coincide con la de Nina Miranda, pero difiere substancialmente de la de Carlos Dante. Parece que la letra fuera adaptada para Carlos Dante quien canta, por ejemplo, «La gloria que vos querés ofrecer, guardala mejor, viví tu vejez. Las chicas no son juguetes de amor, pero has de saber, tienen corazón, así que ya ves, el bastón de bacán, piantale al placer, no hagas papelón», mientras que Carlos Gardel y Nina Miranda cantan «La gloria que vos a mí me ofrecés, guardala mejor para otra mujer. Mi pibe no es bacán de bastón, pero has de saber, tiene corazón, y soy para él, pues yo bien lo sé: ¡no hay gloria mayor que la del amor!».



Fecha de publicación en Infoling:2012-09-18
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