ReseñaInfoling 3.18 (2020)

Reseña - Sección dirigida por María Luisa CaleroInfoling 3.18 (2020)

Si no puede leer este documento,
descárguese la última versión de ADOBE

Salvador López Quero (Universidad de Córdoba). Reseña de Alfaro, Virginia; Rodríguez, Victoria E.; Senés, Gema. 2019. Studia Classica et Emblematica caro magistro Francisco J. Talauera Esteso dicata. Zaragoza: Libros Pórtico. Infoling 3.18 (2020) <http://infoling.org/informacion/Review491.html>

“Este volumen explican las editoras en la praefatio reúne los trabajos que una treintena de amigos ha querido ofrecer como homenaje al profesor Talavera” (pág. 9). Avalan estos Studia Classica et Emblematica no solo un Comité Científico integrado por catorce reconocidos especialistas internacionales y presidido por el Prof. Dr. Juan Gil, catedrático de la Universidad de Sevilla y miembro de la Real Academia Española de la Lengua, sino también la Federación Andaluza de Estudios Clásicos, el Instituto de Estudios Humanísticos, el Decanato de Filosofía y Letras de la UMA, y la Red de Excelencia Evropa Renascens.

El libro se abre con un bellísimo ensayo humanista en forma epistolar del profesor Ángel Urbán, catedrático emérito de Filología Griega de la Universidad de Córdoba, titulado “Epistula ad Emeritum Magistrum Franciscum Iosephum Talavera Esteso Amicum Pium et Eruditum” (págs.13-58). El estudio se estructura en seis núcleos temáticos: 1) Giorgio Vasari, Seis poetas toscanos (1544), 2) La Verdad perdida, 3) Cuando San Agustín lo sepa todo…, 4) El “pulcin della Minerva”, 5) Voy camino del mar y 6) Necesitamos versos. En primer lugar, y en ello me voy a detener por su importancia, trata de la pintura habitualmente titulada Seis poetas toscanos de Giorgio Vasari (1544, óleo sobre tabla), que precisamente adorna la portada de este libro y que el profesor Urbán hubiera denominado “Seis escritores toscanos representantes del Humanismo italiano del Duecento al Quattrocento” (pág. 33). Pretende (y lo consigue magistralmente) llevar a cabo algunas observaciones sobre el contenido del cuadro, que han pasado desapercibidas en los escasos comentarios de que ha sido objeto hasta el día de hoy. Llama especialmente la atención su observación sobre un libro abierto en manos de Dante con el nombre de Virgilio como si ese objeto inerte fuera desde el punto de vista de la estructura del cuadro un personaje más: “Con ello Vasari está indicando la permanente vigencia del poeta latino, cuyo influjo no estuvo limitado a la época clásica, sino que perdura traspasando los tiempos, como un maestro perenne” (pág. 17). Sin duda, fue el alma de la inspiración poética en el humanismo italiano, y Dante fue su indudable promotor. También, entre otras cosas, señala que Vasari muestra a Dante casi de cuerpo entero y sentado, en calidad de maestro, en una lujosa silla. Para Urbán, esto no es extraño y, de este modo, Vasari da a Dante “su merecido relieve por encima de los demás personajes” (pág. 28). En suma, descubre cómo un cuadro “aparentemente tan sencillo custodie en su composición tanta complejidad histórica, literaria y artística. Y que resuma –añade Urbán– tan admirablemente tres siglos de Humanismo italiano” (pág. 33). El autor sigue luego dirigiéndose al amigo homenajeado en los cinco siguientes apartados, antes enunciados, reflexionando sobre distintos temas de actualidad a través de textos de diferentes autores renacentistas y contemporáneos, haciendo siempre gala de una profundidad filosófica y estética admirables, y resaltando oportunamente, al hilo del ensayo epistolar, la calidad humanística, investigadora y humana del Prof. Francisco J. Talavera.

Siguen a esta epístola la biografía y la profusa producción científica del homenajeado (págs. 59-68). Y, a partir de la pág. 69, comienzan los trabajos de los treinta y cuatro colaboradores que han intervenido en este Homenaje. Tales estudios se presentan en el volumen por orden alfabético de sus autores, pero aquí seguiremos una distribución temático-cronológica, según la estructura fijada por Ángel Urbán, en la presentación del libro que tuvo lugar en Málaga el 28 de octubre de 2019. Entonces estableció tres grandes bloques: 1) Antigüedad clásica, 2) Antigüedad Tardía y Edad Media y 3) Humanismo y Renacimiento (siglos XV-XVII), siendo en esta última sección donde se inscriben la mayoría de los trabajos.

1. Antigüedad clásica

En este primer bloque conviene distinguir cuatro subapartados: literatura griega, literatura latina, lexicografía latina y biblioteconomía latina clásica.

1.1. Literatura griega

Me detengo, en primer lugar, en los tres trabajos que tratan acerca de la literatura griega.

Inés Calero Secall (Universidad de Málaga) se centra en Platón en una investigación titulada “La ciudad y el campo: La ordenación del territorio y urbanismo en las Leyes de Platón” (págs. 197-212), obra en la que el filósofo demostró ser un urbanista. La autora defiende que los principios morales perseguidos por Platón han determinado la elección y planificación del territorio, al modo de una esfera zodiacal, lo que se debe a la importancia que concedió a la astronomía. Para la profesora Calero, “la nueva ciudad ideal que diseña Platón en sus Nómoi ya no está revestida de absoluto utopismo, sino enmarcada con ribetes mucho más prácticos, en consonancia con la corriente que surgía en su época de ofrecer nuevos planteamientos de estados ideales que pudieran ser realizables” (pág. 211).

Ángel Urbán (Universidad de Córdoba) presenta “El discurso de Dión Crisóstomo Diógenes o sobre la tiranía (Or. 6)” (págs. 675-724). Se trata de una traducción, ampliamente comentada y con un rigor filológico admirable, precedida de una introducción del primer discurso diogénico de Dión Crisóstomo, “que analiza las desventajas del poder y su repercusión psíquica en quien lo ostenta” (pág. 675). En efecto, Dión hace hincapié en el hecho de que quien se aferra fuertemente al poder, y más si teme quedarse sin él, pierde los nortes y se coloca al borde de la locura. Urbán advierte que, en principio, el término tiranía “no debería de tener el valor negativo que tiene en nuestras lenguas modernas” (pág. 676), pero tras ese término, en el que ya se vislumbra su carácter ambiguo por su relación intencionada con el despótico gobernante persa, se encuentra velada la figura del emperador Domiciano, que exilió a Dión. La figura opuesta al despótico gobernante la encarna Diógenes el Cínico, precisamente el personaje prototipo de la sencillez alejado como nadie de toda apetencia de poder. El texto griego que ha servido de base para esta traducción es el establecido por J. W. Cohoon (1932), en su edición de ‘Loeb Classical Library’.

El estudio de Francisca Moya del Baño (Universidad de Murcia), “Una Ifigenia romana” (págs. 495-503), puede considerarse un trabajo que hace de puente entre la literatura griega y la literatura latina. La autora comenta un pasaje de Parallela minora de Plutarco, que transmite una historia latina similar a la historia de Ifigenia. “En estas páginas afirma hemos querido sobre todo mostrar un ejemplo sencillo pero elocuente de cómo tanto los escritores latinos como griegos estaban interesados en destacar, e incluso inventar, las semejanzas existentes entre ambos pueblos” (pág. 501).

1.2. Literatura latina

En cuanto a la literatura latina, son dos los autores que la tratan: Vicente Cristóbal y Miguel Rodríguez-Pantoja.

Vicente Cristóbal (Universidad Complutens de Madrid) traduce “La epístola ovidiana de Briseida a Aquiles (Heroidas III) en dísticos elegíacos castellanos” (págs. 213-220), ateniéndose no solo al contenido, sino también a la forma poética del original. Para este autor, “la preocupación por ser fieles al contenido preciso y concreto de una determinada obra antigua ha llevado a los traductores a descuidar los aspectos de fidelidad formal y tonal de su producto con respecto a la obra original” (pág. 213).

Miguel Rodríguez-Pantoja (Universidad de Córdoba) se ocupa de “El Catalepton IX de la Appendix Vergiliana” (págs. 577-599), “breve estudio según su autor edición y traducción rítmica del poema más extenso de los que forman parte del Catalepton, incluido en la Appendix Vergiliana, donde son mencionados los Messala Publicola. Se diría que es un ejercicio retórico, que no es fácil atribuir ni a Virgilio ni a Propercio ni a Ovidio” (pág. 577).

1.3. Lexicografía latina

Benjamín García-Hernández (Universidad Autónoma de Madrid) ofrece un interesante trabajo de lexicografía latina: “La iconicidad de la palabra. La diferencia de imagen que va del lat. rivus al esp. río”, (págs. 295-308). Defiende que “si ya en la evolución histórica del latín las palabras modifican su imagen formal, significativa y designativa, los cambios se hacen mucho más profundos cuando se transforma en romance” (pág. 295). En este sentido, el profesor García Hernández estudia la diferencia de imagen que va del latín riuus al español río, y afirma que río ha heredado de riuus dos rasgos genéticos: “la posibilidad de ser una corriente menor e intermitente, por lo que el rasgo de corriente ‘continua’ no es pertinente y el de corriente ‘mayor’ solo lo es en parte.” (pág. 305).

1.4. Biblioteconomía latina clásica

Cierra la Antigüedad clásica un trabajo sobre biblioteconomía latina, el de Julián Solana Pujalte (Universidad de Córdoba), que escribe sobre “Incunables y post-incunables de clásicos latinos en las bibliotecas de Córdoba: su posesión y lectura” (págs. 643-674), en el que estudia los libros de los clásicos latinos impresos antes de 1521 conservados en las bibliotecas de Córdoba, siendo Cicerón el autor más repetido.

2. Antigüedad Tardía y Edad Media

El segundo bloque, el de la Antigüedad Tardía y Edad Media, lo conforman las cinco colaboraciones que a continuación se citan.

Leticia Bravo Banderas y Belén Zayas Fernández (Universidad de Málaga) titulan su trabajo “La poesía latina en el arte: Santa Eulalia de John William Waterhouse o Prudencio en The Royal Academy” (págs. 179-196), en el que analizan la Santa Eulalia de J. W. Waterhouse, cuya fuente es el poema del poeta latino Prudencio. Tras su análisis, las autoras concluyen que “la apasionada y tierna Eulalia tuvo que esperar solo un siglo para que un gran poeta la cantara […] (y) habría de aguardar quince siglos para que en la lejana Britania un magistral pintor la fijara para siempre en toda su dignidad y grandeza” (pág. 194).

Emma Falque (Universidad de Sevilla) escribe sobre la “Pervivencia isidoriana en el siglo XV: San Isidoro, Lucas de Tuy y el Arcipreste de Talavera” (págs. 221-232), donde se ocupa de la influencia de Isidoro de Sevilla en la obra del Arcipreste de Talavera. Para esta autora, “todavía en el siglo XV la figura de San Isidoro proyecta su sombra de manera que el Arcipreste de Talavera, que se ocupa de otros asuntos muy distintos, llega a publicar una vida del prelado hispalense valiéndose fundamentalmente de la Vita Isidori, atribuida en su momento a Lucas de Tuy” (págs. 230-231).

Francisco Fuentes Moreno (Universidad de Granada) estudia “Christus en Juvenco: su ubicación en el hexámetro en relación con la de Aeneas en el verso virgiliano” (págs. 255-266). Describe en qué medida destaca Juvenco el nombre del “héroe” de su poema épico, Christus, cuidando su colocación dentro del verso. Y analiza su ubicación en el hexámetro, de acuerdo con los principios establecidos por la llamada “métrica verbal”, llegando a la conclusión de que “Christus es el nombre que para referirse al Salvador suele usar Juvenco en su poema frente a Iesus, el más habitualmente empleado por los evangelistas” (pág. 264).

Gregorio Hinojo Andrés † (Universidad de Salamanca) titula su trabajo, uno de los últimos que realizó, “Precisiones sobre el orden de palabras en la Vulgata” (págs. 317-332), donde se centra en las diferencias entre las dos obras de Juan, el Evangelio y el Apocalipsis, además de la Epístola a los Corintios de Pablo de Tarso. Para Hinojo, “el orden de las palabras de la Vulgata no coincide en absoluto con el de latín clásico, ni en la posición del sujeto ni en la del objeto con respecto al verbo; tampoco coincide con el de autores tardíos. Jerónimo que conocía muy bien el latín clásico quiso respetar el orden de los libros sagrados, aunque se alejara del tradicional en latín” (pág. 330).

José Martínez Gázquez y Cándida Ferrero Hernández (Universidad Autónoma de Barcelona) tratan sobre “Barlaam y Josafat en el De preconiis Hispanie de Juan Gil de Zamora” (págs. 463-478), donde llevan a cabo un estudio comparativo de un fragmento que se refiere a Barlaam y Josafat, incluido en el De praeconiis Hispaniae de Juan Gil de Zamora con sus posibles fuentes. Los autores señalan que “en este trabajo solo hemos presentado los pasajes del Barlaam egidiano en comparación con la Legenda aurea para mostrar su relación intertextual” (pág. 475).

Por último, Juan Gil (Universidad de Sevilla) escribe “Sobre latín bustum y castellano busto” (págs. 309-315), trabajo en el que se discute la etimología del castellano medieval busto, “un curioso problema léxico” (pág. 309), según el autor. Para el profesor Gil, “boustom hubo de significar, de acuerdo con la etimología, ‘lugar donde están los bueyes’ en general […]; de ahí pasó a adquirir significados más precisos: ‘establo’ o ‘pasto’ y, por último, perdido ya el valor local, ‘rebaño’” (pág. 314). Se trata de un sugerente trabajo de léxico sobre el término latino medieval bustum, de significado totalmente distinto al clásico, relacionado con el lugar donde se queman y sepultan los cadáveres (cf. “combustión” y derivados en español).

3. Humanismo y Renacimiento (siglos XV-XVII)

El tercer bloque, comprensiblemente el más numeroso, pues ha sido la línea investigadora más fructífera del Prof. Talavera y en la que ha sido pionero, se estructura en dos subapartados: literatura humanística y literatura emblemática, iconología y simbología.

3.1. Literatura humanística

Son siete las contribuciones que se inscriben en este primer subapartado.

Virginia Bonmatí Sánchez (Universidad Complutense) se dedica al estudio de “Los Carmina de Elio Antonio de Nebrija (1444-1522)” (págs. 159-178), sus poemas latinos, a través de las diferentes ediciones de esta obra (c. 1486-1512), considerando como edición principal la de Gonzalo Vivanco (1491), la primera que entregó Nebrija a la imprenta salmantina. De este modo, la autora declara que el humanista español Aelius Antonius Nebrissensis grammaticus “no se contentó con ser únicamente un profesor de las humaniores litterae, o en sus propias palabras ser un ‘gramático’sino que […] las Poesías de Nebrija son igualmente un recorrido autobiográfico de su trayectoria vital y de su propia obra en calidad de humanista hispano” (págs. 159-160).

Emiliano Fernández Vallina (Universidad de Salamanca) se encarga de “Los prólogos del Tostado: variedad y tenor” (págs. 233-254), donde estudia la organización de los prólogos que en la primera edición de las obras de Alfonso de Madrigal aparecen tras las dedicatorias de cada tratado. “Estos prólogos afirma Fernández Vallina por si hubiera alguna duda, vienen a confirmar el carácter polivalente del Tostado: […] muestra inequívoca de su buen saber de clásica latinidad y de la elegante facundia de la que hacía gala […] (y) ponen de relieve la distinta realización de registro que utilizó el profesor salmanticense” (pág. 251).

María Luisa Jiménez-Villarejo (Universidad de Kiel) trata del “Éxtasis y multimedialidad en el enciclopedismo de Juan Luis de la Cerda” (págs. 333-358), donde se centra en la segunda parte de la Eneida de Virgilio, revisando “la forma de proceder del comentario con su modelo ante el quehacer poético: la excelencia de la mímesis virgiliana en cuanto representación vívida de las gestas y emociones humanas se plasma en la recepción estética que el lector o alumno es invitado a compartir; por otra parte la alusión o silencio del texto motiva un afán de reconstrucción de los referentes reales del mundo imaginado en el poema” (pág. 333).

Jesús Luque Moreno (Universidad de Granada) trabaja sobre “El Carmen ex voto de Fray Luis de León: posibles fuentes” (págs. 375-398), asegurando que “cualquiera que hoy día se acerque a los versos latinos de Fray Luis de León tropieza con el nombre del Prof. Francisco Talavera” (pág. 375). El profesor Luque Moreno pretende “simplemente dar cuenta de cómo estos versos del Carmen conjugan sabiamente, en fondo y forma, la tradición bíblica y la tradición clásica” (págs. 376-377).

José María Maestre Maestre y Mercedes Torreblanca López (Universidad de Cádiz) estudian la “Identificación del ms. 9/484 de la Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid) a la luz del manuscrito de la Iglesia de Santa María la Mayor de Alcañiz con la traducción al castellano de 1510-1511 de la biografía en latín de Juan II de Aragón compuesta por Lucio Marineo Sículo” (págs. 421-462). Los autores demuestran que la biografía de Juan II de Aragón, que se encuentra en este manuscrito, “no es ni una obra de don Lorenzo Galíndez de Carvajal […] ni una traducción al castellano de la biografía latina del monarca aragonés que hallamos en los libros XII al XVIII del Opus de rebus Hispaniae memorabilibus de Lucio Marineo Sículo […] sino que la misma es una copia con notables diferencias, pero similar en el fondo, a la biografía en castellano de Juan II de Aragón descubierta por la Dra. Mercedes Torreblanca López en la iglesia de Santa María la Mayor de Alcañiz” (pág. 421).

El trabajo de Manuel Molina (Universidad de Granada) versa sobre “La poesía latina del jesuita Andrés Rodríguez: Orationes in laudem D. Andreę II” (págs. 479-494). El autor lleva a cabo con gran meticulosidad la edición y traducción de esta obra, describiendo la labor evangelizadora de San Andrés por tierras griegas.

Finalmente, Asunción Rallo Gruss (Universidad de Málaga) trata acerca de “El colonizado ante Marco Aurelio o El Discurso del villano del Danubio de Antonio de Guevara” (págs. 535-552), donde la ficción guevariana es estudiada desde una perspectiva de motivación política y resolución literaria. Para esta autora, “era la primera vez que en un doctrinal de príncipes, o guía de gobernantes, se oía al oprimido colonizado denunciando las terribles consecuencias de la colonización como tiranía injusta y, lo que es más interesante, como importación de los vicios de una sociedad corrupta” (pág. 551).

3.2. Literatura emblemática, iconología y simbología

Al segundo subapartado pertenecen las once colaboraciones restantes.

Virginia Alfaro Bech (Universidad de Málaga) escribe sobre “El emblema como instrumento didáctico. La representación del honor simbolizado por la serpiente en el emblema introductorio de Alciato” (págs. 69-91). La autora muestra que el emblema por su contenido gramatical, simbólico e interdisciplinar es una herramienta muy útil para la enseñanza del latín. Para ello se sirve de la figura de la serpiente como símbolo del honor. “El emblema concluye la autora nos ha ofrecido una lectura variada, pero rica en matices que hemos utilizado para nuestro objetivo, a fin de completar los datos referentes a la biografía, mitología, fuentes clásicas y aspectos de la cultura antigua anclada en una esfera simbólica, mágica y religiosa y, además, aquellos aspectos de la cultura actual aferrada a la publicidad y a la imagen” (pág. 84).

El diplomático y “pesquisador independente” Rubem Amaral Jr. (Brasil) en “Empresas de Academias literarias no Brasil colonial (séculos XVIII-XIX)” (págs. 93-105) diserta sobre las siguientes Academias literarias brasileñas, creadas a imitación de las europeas, en el siglo XVIII: la Academia Brasílica dos Esquecidos, de Salvador (1724-1725), la Academia dos Felizes, de Rio de Janeiro (1736-1740), la Academia Brasílica dos Renascidos, de Salvador (1759-1759 o 1760) y la Real Sociedade Bahiense dos Homens de Letras, de Salvador (1810), aunque esta última ni siquiera llegó a establecerse. A pesar de sus efímeras existencias, el autor declara que estas academias fueron el movimiento literario más importante en el Brasil colonial. Para el autor, “Nâo subsistem. Porém, testemunhos gráficos dessas empresas, de que apenas se conhecem descriçŏes, as quais podem ser relacionadas à tradiçǎo emblemática europeia” (pág. 93).

Beatriz Antón (Universidad de Valladolid), mediante “La (vera) amicitia en los Emblemata (1596) de Denis Lebey de Batilly” (págs. 107-157), rinde homenaje al profesor Talavera, quien –según reza su dedicatoria– es “vívida imagen” de la “verdadera amistad”. La autora analiza en detalle y traduce el emblema Amicitia (representada alegóricamente en el grabado como una doncella), el último y el más extenso de los 63 emblemas que conforman la exitosa colección que compuso este jurista y poeta francés. Tras hacer un repaso de las descripciones de la Vera Amicitia en Robert Holcot, Gregor Reisch, Paulus Fagius, Lilio G. Gyraldi, Laurens van Haecht y Cesare Ripa, identifica al mitógrafo Gyraldi como fuente indiscutible del emblema, amén de demostrar que el método seguido por Lebey en la composición de la paraphrasis es el característico de un compilador de florilegios o de libros de loci communes. El resultado, arguye Beatriz Antón en la postfatio, es “una obra nueva y original, un exclusivo emblema sobre la Amicitia confeccionado con piezas que, aun siendo ajenas, están artísticamente troqueladas y esmeradamente realzadas por una singular paleta de matices simbólicos” (pág. 140).

José Julio García Arranz (Universidad de Extremadura) titula su trabajo “Ex Alto: el blasón emblemático del obispo cauriense” (págs. 267-294), en el que aborda el estudio del emblema episcopal de Pedro García de Galarza, obispo de Coria entre 1578 y 1603. Para este autor, “el emblema heráldico de Galarza se convierte en compendio de diversos conceptos a través de los cuales el obispo trata de exponer ciertos rasgos de su carácter y de su labor pastoral, complejidad significativa que no resulta extraña en la emblemática manierista de las últimas décadas del quinientos” (págs. 289-290).

Elena López Abelaira (Universidad de Málaga) escribe sobre la “Simbología de la serpiente en el libro XV de los Hieroglyphica de Pierio Valeriano” (págs. 359-374). Su propósito es analizar las fuentes de este libro para comprender el simbolismo de la serpiente y encuentra “en primer lugar, fuentes paganas que proceden de autores tanto griegos como latinos […] pero, sobre todo de su antecesor Horapolo. Por otro lado, hemos apreciado el interés de Pierio por las fuentes cristianas, provenientes de las Sagradas Escrituras y, en concreto, de los Salmos” (págs. 370-371).

Cristóbal Macías (Universidad de Málaga) trata acerca del “Simbolismo y astrología en los textos antiguos: el caso del camello” (págs. 399-419), partiendo de las fuentes literarias antiguas y de referencias a autores y textos medievales y renacentistas. Estudia los valores simbólicos del camello y del dromedario desde la perspectiva de la astrología, porque, “cuando el astrólogo antiguo situaba a determinado animal […] bajo la rección de un planeta o luminaria, no hacía sino atribuir a dicho cuerpo celeste los rasgos y el comportamiento de los seres vivos” (pág. 399).

José Manuel Ortega Vera (IES Licinio de la Fuente, Coín) estudia las “Funciones de la mitología en la literatura emblemática” (págs. 505-519), a través de ejemplos que proceden de los Emblemata Horatiana de O. Vaenius, llegando a las siguientes conclusiones: a) los mitos tienen distintos planos funcionales; b) los mitos son un medio expresivo; c) la iconografía delimita el campo semántico del mito; y d) la mitología pagana sirve a la moral cristiana (cf. la pág. 518).

Aurelio Pérez Jiménez (Universidad de Málaga) titula su trabajo “Leena: Venturas y desventuras de una leona sin lengua” (págs. 520-533), en el que toma la referencia de Pierio Valeriano a Leena, “como un pretexto para analizar la evolución de su historia desde Plinio y Plutarco hasta Alciato y Valeriano” (pág. 520).

Las tres restantes contribuciones se centran exclusivamente en los Hieroglyphica de Pierio Valeriano.

Victoria Eugenia Rodríguez Martín (Universidad de Málaga) escribe sobre “El intelecto y los sentidos en los Hieroglyphica de Pierio Valeriano mediante la simbología de la serpiente a través de sus fuentes” (págs. 553-576). Su finalidad es fijarse en los autores y obras que manejan los Hieroglyphica de Pierio Valeriano “para reflejar la simbología de la serpiente en lo que se refiere al intelecto y los sentidos, haciendo visible el soporte de las fuentes y el modo en que Piero las utiliza” (pág. 553).

Antonio Rojas Rodríguez (IES La Cala de Mijas, Málaga) diserta acerca de “El león y la simia. Una referencia interna en los Hieroglyphica de Pierio Valeriano” (págs. 601-610), trabajo centrado en el análisis de una referencia cruzada que en esta obra de Pierio Valeriano se establece entre el capítulo 11 del libro primero sobre el león y el capítulo dedicado al “descaro” en el libro VI.

Y, por último, Gema Senés Rodríguez (Universidad de Málaga) titula su trabajo “Cum grues silentio per sublime volant: la interpretación simbólica de la grulla en los Hieroglyphica de P. Valeriano. Tradición e influencias” (págs. 611-641), donde se analiza la interpretación simbólica de la grulla en esta obra, prestando atención a las fuentes clásicas de que se sirve el autor para comentar los diferentes valores. En palabras de la autora, “un extenso saber enciclopédico junto con una extraordinaria capacidad intelectual y literaria domina estos comentarios” (pág. 637).

El libro-homenaje se cierra con una extensa Tabula Gratulatoria (págs. 725-729), que reúne 199 firmantes. De este modo, numerosos investigadores de universidades españolas y extranjeras, y diferentes departamentos universitarios, federaciones de Estudios Clásicos y relevantes personalidades, tanto del mundo clásico como de otras especialidades, y amigos del homenajeado, hacemos constar nuestra admiración y gratitud al profesor Francisco J. Talavera Esteso por sus inestimables aportaciones a la filología latina medieval y renacentista y a la literatura emblemática neolatina, de las que todos somos entusiastas beneficiarios.



Fecha de publicación en Infoling:2020-03-07
Remitente: