ReviewInfoling 6.34 (2020)

Review - Sección dirigida por Covadonga López Alonso y María Matesanz del BarrioInfoling 6.34 (2020)

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Paloma Sánchez Hernández (Universidad Complutense de Madrid). Reseña de Haßler, Gerda. 2016. Temporalität, Aspektualität und Modalität in romanischen Sprachen [Temporalidad, aspectualidad y modalidad en las lenguas románicas]. Berlin: De Gruyter. Infoling 6.34 (2020) <http://infoling.org/informacion/Review260.html>

Es muy loable la publicación del presente volumen de la profesora Gerda Haßler, catedrática de Lingüística teórica y aplicada en el Departamento de Filología Románica de la Universidad de Potsdam. La edición de una obra sobre temporalidad, aspectualidad y modalidad supone una empresa hercúlea en cuanto engloba los principales parámetros que afectan al sistema verbal y que atañen no solo a los verbos, sino a otras categorías y a otros elementos de la oración y de la comunicación. El hecho de realizar este cometido mediante la comparación de estos tres ámbitos en las lenguas románicas enriquece la investigación en este campo, pues aporta la perspectiva del comportamiento de las lenguas románicas en contraposición, en muchos casos, con el sistema de las lenguas eslavas, sobre todo el de la lengua rusa, y con el sistema de las lenguas germánicas, como el del alemán o el del inglés.

En referencia a la estructura del volumen, es de destacar que los ejemplos están extraídos de corpus, para el español, CREA y CORPES, así como de periódicos en línea; para el francés de Frantext, la Wikipedia y, además, de fuentes literarias. Las tres categorías aparecen profusamente explicadas en tres capítulos independientes, acompañadas de una introducción y de un capítulo final de observaciones. Por su parte, cada uno de los capítulos contiene los correspondientes subapartados que permiten diferenciar cada uno de los contenidos temáticos.

En primer lugar, la autora justifica el enfoque onomasiológico, funcional y cognitivo, así como el título de la obra. Basándose en la consideración de Dessì Schmid (2014), que consideró la aspectualidad como modelo para expresar conjuntamente aspecto y Aktionsart, y en la gramática de construcciones (Goldberg 2006), la autora justifica el enfoque onomasiológico de la obra. El análisis realizado para un determinado fin es lo que califica el modo de proceder como funcional y se diferencia de un análisis lingüístico formal. Este concepto de funcionalidad se basa, según la autora, en Bondarko (1987). Funcional no se refiere aquí al análisis de las intenciones comunicativas, sino a la realización de marcaciones temporales, aspectuales y modales en oraciones y enunciados. Esta teoría funcional-semántica es especialmente adecuada en la comparación de lenguas. Mientras que la categoría gramatical (tiempo, aspecto, modo) corresponde a una característica esencial determinada, la categoría funcional semántica (temporalidad, aspectualidad, modalidad) se expresa a partir de los recursos morfológicos, sintácticos, léxicos y de formación de palabras y la combinación de todos ellos o su aparición en un contexto determinado en las lenguas románicas. Así se expresa la interrelación entre los recursos expresivos, el estatus de los morfemas y la correlación entre los procesos cognitivos que subyacen a ellos.

El capítulo segundo está dedicado a la temporalidad. Desde el punto de vista onomasiológico se presentan diferentes codificaciones de la temporalidad, así como distintos recursos en diversos planos de la lengua. La temporalidad es como un sistema extralingüístico que está procesado gramaticalmente en los tiempos verbales. En el desarrollo de este capítulo, la autora intenta, en primer lugar, una caracterización del tiempo, expresado tradicionalmente por el verbo. Con ello, el concepto de tiempo-calendario da lugar a muchas estructuras que se expresan mediante recursos léxicos, mientras que las estructuras básicas se expresan mediante categorías gramaticales. Haßler se basa en la división de Klein (2009) para enumerar las características de la estructura temporal, donde el tiempo se divide en otros segmentos. La autora utiliza la representación lineal para explicar la estructura temporal, donde el centro deíctico ocupa un lugar fundamental. La autora se basa también en el esquema de Reichenbach (1947), donde se utilizarán otros elementos, como el punto del habla, el punto del evento y el punto de referencia. Con esta estructura se pueden describir los tiempos verbales. El problema de este esquema, en relación con las lenguas románicas, es el pretérito imperfecto y el pretérito perfecto simple, los cuales estarían al mismo nivel en el pasado simple.

La autora distingue tres conceptos: tiempos, procesamiento gramatical o codificación del tiempo y temporalidad como sistema extralingüístico de los conceptos temporales. Según Comrie (1985), la oposición de pasado/no pasado es un claro ejemplo de gramaticalización en las lenguas románicas. La lengua utiliza, además, morfemas complejos para designar denominaciones temporales en las lenguas románicas, cuando no hay morfemas simples para ello. La clase más extensa para expresar tiempo son los adverbios temporales. La autora realiza una clasificación de los adverbios temporales, así como partículas y marcadores del discurso con valor temporal y los explica con gran profusión. Haßler remarca la función pragmática de estos elementos en español y francés, a veces también en italiano.

Un capítulo interesante de este parágrafo está dedicado a las perífrasis verbales temporales. La autora investiga especialmente el tiempo de futuro en las perífrasis y resalta que este tiempo tiene cierta relación con los verbos de movimiento. En muchos casos, este futuro sustituye al futuro simple en el uso real. Describe la perífrasis ir + infinitivo (más propia de la lengua hablada que de la lengua escrita) y profundiza en su valor aspectual y modal y en la expresión de futuro en español, francés, italiano y portugués. Haßler pone en relación el futuro con la expresión de ciertos actos de habla, como advertencia, reproche o amenaza y enfado, a través de la entonación, de la modalidad de la oración exclamativa o a través de medios léxicos. En italiano, esta perífrasis denota un menor grado de gramaticalización que en español, portugués y francés. Con la expresión en rumano de formas analíticas mediante el verbo querer, la autora enlaza en español con la formación de perífrasis que también expresan cierta idea de fututo como querer + infinitivo o pensar + infinitivo. A continuación, Haßler investiga las perífrasis de gerundio que son más usuales en español que en francés, lengua donde sufren un retroceso, aunque su frecuencia en francés antiguo fue muy alta. Al comparar las perífrasis con el alemán, se ve la capacidad de las lenguas española, catalana o portuguesa para expresar la temporalidad y la aspectualidad, capacidad que se ve sustituida en alemán por otros recursos como adverbios o adjetivos.

También es fundamental el capítulo dedicado a la relación entre aspecto y Aktionsart, según la autora, como expresión de temporalidad y del vínculo del sistema temporal de las lenguas románicas con el aspecto, vínculo existente ya desde el indoeuropeo. Las lenguas han heredado la mezcla de marcas temporales y aspectuales del latín. También hay marcas aspectuales en algunos tiempos del pasado, que pueden ser relevantes desde el punto de vista temporal.

Haßler explica la temporalidad en el texto a través de principios discursivos. Para analizar la representación de los tiempos verbales se utilizará el enfoque semasiológico, en lugar del onomasiológico y se explicitará su comportamiento en español, catalán, francés, italiano y portugués; con ello se intentarán mostrar significados prototípicos de cada uno de los tiempos, los cuales servirán como punto de partida para explicar otras relaciones temporales y modales. En este sentido, la temporalidad en un texto demuestra que no existe una relación entre los tiempos verbales y el tiempo cronológico, por ello se utilizan diferentes recursos lingüísticos. Las formas temporales pueden expresar relaciones temporales, pero también relaciones aspectuales, modales y se pueden expresar como tiempos en cuanto son deícticos. El aspecto, no obstante, no es deíctico, no está en relación con un punto referencial. Por último, se compararán algunas designaciones en gramáticas francesas y españolas que reflejan posiciones teóricas y diferentes influencias. Con ello, Haßler persigue la idea de que la utilización equívoca de estas denominaciones puede conducir a errores, por ejemplo, en didáctica, como ocurre en la evolución de la terminología en el pretérito imperfecto y el pretérito perfecto simple en estas dos lenguas.

El segundo de los ejes del presente volumen lo constituye la aspectualidad. En las lenguas románicas, el aspecto está ligado mayoritariamente al tiempo. El presente capítulo abordará la aspectualidad y su relación con el aspecto gramatical, sus diferentes recursos e interacción. La aspectualidad es una categoría universal y conceptual, mientras el aspecto es una categoría gramatical del verbo. En las lenguas eslavas, existe la posibilidad de que un verbo imperfectivo se convierta, mediante prefijación o sufijación, en uno perfectivo. Esto no ocurre en las lenguas románicas. Tampoco existe en las lenguas románicas el aoristo griego, que solo expresa aspecto y no temporalidad. Los conceptos aspecto y aspectualidad no son aceptados por todos los lingüistas. No obstante, existe bastante unidad para aceptar el hecho de que, junto a los recursos gramaticales, los recursos para expresar aspecto funcionan de manera similar. Entre estos recursos destacan: Aktionsarten, recursos léxicos, adverbios, perífrasis verbales, recursos sintácticos, actantes del verbo y recursos textuales. En las lenguas románicas no se puede hablar estrictamente de aspecto gramatical. Algunas formas verbales aparecen marcadas regularmente como aspectuales, por ejemplo, el pretérito perfecto simple y los tiempos compuestos, como perfectivos y el pretérito imperfecto como imperfectivo, aunque no existe un núcleo de aspectualidad. En español, la oposición gramatical entre estos dos tiempos, las formas compuestas, la perífrasis verbal estar + gerundio se encuentran en el centro de la aspectualidad. En la periferia de la aspectualidad, estarían las Aktionsarten, los adverbios que señalan un transcurso y otras perífrasis verbales como estar a punto de + infinitivo, llevar + gerundio, tener + participio, así como otros medios sintácticos y contextuales. Las Aktionsarten en las lenguas románicas son propiedades léxicas de los verbos que se acercan a una determinada aspectualidad. Además, los verbos marcados por su Aktionsart pueden experimentar una marcación aspectual adicional a través de la flexión, así por ejemplo los verbos durativos pueden expresar más modificaciones de su significado aspectual que los verbos télicos. Las perífrasis en español son marcadores de aspectualidad, las de gerundio indican transcurso, las de infinitivo expresan comienzo. El contexto desempeña un papel muy importante para hablar de la aspectualidad. A continuación, Haßler ofrece una detallada panorámica sobre las posiciones teóricas en cuanto a aspectualidad y a aspecto. El punto de vista defendido por Haßler descansa sobre una perspectiva onomasiológica, donde no se trata de diferenciar entre recursos léxicos y gramaticales, sino que se trata de un enfoque multidimensional, pues considera todos los recursos que pueden expresar aspectualidad. Posteriormente, Haßler dedica un capítulo a la cuestión de si el aspecto es algo subjetivo. La autora se opone a esta afirmación con el argumento de que la elección de la forma verbal esta prevista a través del contexto o del mismo verbo. Si bien es cierto que se documentan algunos usos subjetivos (sobre todo en el lenguaje periodístico), estos no se pueden marcar como usos habituales.

La autora dedica el siguiente capítulo a las Aktionsarten como recursos para expresar aspectualidad. Se trata de clases de verbos que se diferencian por un significado léxico. En las lenguas que carecen de aspecto, como el alemán, las Aktionsarten tienen una relevancia especial. El número de Aktionsarten es determinado para cada lengua y hay algunas que no existen en todas las lenguas. Especialmente en la lengua alemana y en las lenguas románicas, las Aktionsarten disponen de recursos de tipo morfológico. No obstante, existe una gran falta de sistematicidad. La utilización de los términos perfectivo o imperfectivo solo se refiere a la posibilidad de limitar una acción, no se debe confundir con la correlación en lenguas aspectuales. La acepción “aspecto léxico” del español no coincide totalmente con la acepción Aktionsart. Este término en español se centra en la limitación o no limitación de los predicados e incluye todos los recursos léxicos de una oración (Miguel 1999: 2982). Sobre el concepto de aspecto léxico, la autora opina que con él se elimina el límite entre los recursos léxicos y gramaticales y se crea la base para considerar la interacción de ambos a la vez en la expresión de aspectualidad. A continuación, Haßler ofrece una panorámica sobre la historia de la aparición de los términos aspecto y Aktionsart, los cuales se han revelado ciertamente controvertidos en las gramáticas de las lenguas románicas.

Posteriormente, se ofrece una exposición de las perífrasis verbales aspectuales, especialmente de aquellas llamadas progresivas, que reflejan un momento especial de la situación, cuyo prototipo es estar + gerundio. Haßler afirma que el significado de la Aktionsart de los verbos y el significado aspectual de las formas verbales permiten gran flexibilidad de combinaciones y expresan muchos matices. No obstante, es un punto controvertido el hecho de combinar determinadas Aktionsarten con determinadas formas verbales. Esta interacción se observa especialmente en la traducción entre lenguas, por lo que Haßler dedica un capítulo a este tema. Además, Haßler llega a la conclusión de que el aspecto en alemán se asemeja bastante al concepto de aspecto en las lenguas románicas. Para realizar así la comparación entre lenguas, parte de un tertium comparationis onomasiológico. Desde el punto de vista del aspecto, Haßler confirma la dificultad de traducir las formas verbales de las lenguas románicas al alemán, ya que este carece de la diferenciación entre los dos pretéritos (imperfecto-perfecto simple). De esa manera Haßler constata, mediante la comparación entre textos franceses y españoles y su traducción al alemán, que la aspectualidad se expresa en alemán con distintos medios, como los adverbios y las formas verbales, y que no existe una forma unitaria en la transferencia de una lengua a otra.

En cuanto a la tercera categoría funcional, Haßler define la modalidad y dedica un espacio a explicar la evidencialidad. Tampoco es sencillo establecer un núcleo de modalidad. La modalidad se encuentra vinculada a diversos recursos como los verbos modales y los adverbios. En relación a la lingüística cognitiva, la modalidad se entiende por su vinculación a la filosofía aristotélica. La modalidad se diferencia de la aspectualidad y la temporalidad en que la modalidad no ofrece una característica de la situación, sino el estado de la proposición. Existen gran cantidad de recursos expresivos que sirven para expresar modalidad, los cuales no presentan una clasificación fácil. Esto es debido a que la modalidad no solo viene expresada por estos recursos, sino que viene condicionada por la subjetividad del hablante y las circunstancias, por lo que Haßler la caracteriza como categoría pragmática. El modo es la categoría morfoflexional de la modalidad, en lo cual Haßler no está totalmente de acuerdo pues destacan los verbos modales, que son muy relevantes en las lenguas germánicas y han sido objeto de innumerables estudios también en las lenguas románicas. También el futuro es un recurso para expresar probabilidad en las lenguas románicas. No se puede atribuir por tanto un modo determinado a una modalidad concreta. Algunos marcadores de modalidad son, en alemán, el Konjunktiv, el imperativo o el subjuntivo en las lenguas románicas, aunque normalmente existen otros elementos oracionales. A continuación, Haßler realiza una clasificación de otros recursos que expresan modalidad. Haßler pone en relación la modalidad con la polifonía, acto donde varios agentes aparecen en el acto de comunicación y refieren el contenido a otro centro deíctico: Pepe dice que Ana está en casa. Estas formas predominan sobre todo en francés, donde el foco se coloca en formas como el futuro o el condicional. La autora investiga si el imperfecto por sí mismo puede expresar modalidad o si necesita de algún tipo de partículas modales o adverbios, como elementos externos. Además, explica el carácter modal del imperfecto con apoyo del carácter aspectual, pues, según ella, aspectualidad y modalidad son inseparables (Abraham y Leiss 2009; García Fernández y Camus Bergareche 2004). A continuación, Haßler introduce el capítulo de la evidencialidad. En la evidencialidad no existe núcleo, aunque sí que predominan muchos recursos lingüísticos. Esta se define como uso no prototípico del imperfecto que ya fue investigado por la Pragmática. La evidencialidad es la marca lingüística del origen de la información expresada en el enunciado. La presencia de evidencia de una información se diferencia de la modalidad epistémica en que esta se basa en la seguridad de lo comunicado, aunque a veces existen solapamientos entre ambos términos. Los tipos de evidencia varían de una lengua a otra. En las lenguas románicas no existe una evidencialidad gramaticalizada, pero hay multitud de recursos para expresarla: verbos modales, condicional, adverbios…Haßler relaciona, de igual modo, la evidencialidad con la deixis. Existen algunos casos en los que la evidencialidad no se manifiesta con recursos morfológicos. A continuación, Haßler, lleva a cabo una comparación con el alemán y constata que esta lengua dispone de partículas modales o verbos modales para expresar evidencialidad, los cuales se suplen mediante múltiples recursos en otras lenguas. En las lenguas románicas, los verbos modales no tienen la capacidad de un valor subjetivo como en alemán, pero pueden expresar evidencialidad mediante adverbios u otros elementos léxicos y mediante el imperfecto. En relación con ello, Haßler explica a continuación dos procesos: 1. La pragmatización que sufren las expresiones evidenciales con un cambio semántico. 2. Las formas gramaticales que pueden ser usadas como evidenciales y que con ello pierden su significado prototípico.

Haßler termina el volumen con una conclusión donde confirma que la falta de elementos gramaticales para expresar evidencialidad en algunas lenguas puede estar suplida por otros elementos y puede estar basada en el principio de economía de las lenguas. Pone de manifiesto la necesidad de elaborar una definición universal de evidencialidad y de investigarla bajo el prisma histórico. En las observaciones finales, Haßler admite, por una parte, la dificultad de considerar tiempo, aspecto y modo como categorías gramaticales como punto de partida y, frente a ello, considerar la temporalidad, la aspectualidad y la modalidad desde un punto de vista onomasiológico. Por otra parte, existen también solapamientos entre estas tres categorías en la explicación de determinados procesos. Del mismo modo alude a la pragmatización como nueva disciplina de investigación que necesita de análisis nuevos, sobre todo en el ámbito de los adjetivos y de los adverbios. En las lenguas románicas se deberían tener en cuenta, además, la investigación de los marcadores de evidencialidad, la modalidad epistémica y otros ámbitos de subjetivización de enunciados.

Este volumen supone una obra imprescindible para comprender muchos aspectos sobre los tres grandes sistemas que constituyen la temporalidad, la aspectualidad y la modalidad, así como para profundizar en el funcionamiento de estas y en el contraste en las lenguas románicas, entre ellas mismas o bien con otras lenguas como el alemán o el ruso. La claridad de las explicaciones, la comparación entre lenguas y la múltiple ejemplificación permite al lingüista una compresión fácil y una grata lectura sobre los diversos procesos lingüísticos que afectan a la lengua en estos ámbitos. Asimismo, la obra se erige como instrumento de consulta o de investigación para estudiantes universitarios, doctores y docentes en diversas disciplinas como la Lingüística, la Didáctica o la Traducción.

Referencias bibliográficas

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Reichenbach, Hans 1947. Elements of Symbolic Logic. New York: Mcmillan & Co.



Fecha de publicación en Infoling:2020-06-23
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