ReseñasSección dirigida por Carlos SubiratsInfoling 7.33 (2026)

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Monica de Martin (Universidad de Málaga). Reseña de Bürki, Yvette; García, Alba N. 2025. Language, Borders and Bordering Practices / Lenguaje, fronteras y prácticas de fronterización. Sociolinguistic Perspectives / Perspectivas sociolingüísticas. Berlin (Alemania): De Gruyter. Infoling 7.33 (2026) <http://infoling.org/informacion/Review574.html>

Objetivos generales

Language, Borders, and Bordering Practices / Lenguaje, fronteras y prácticas de fronterización es un volumen colectivo editado por Yvette Bürki y Alba N. García Agüero, inicialmente presentado en la conferencia de 2021 Challenging borders, challenging categorisations. From/between borders en la Universidad de Berna.

Como indica el título, se presenta en formato bilingüe (mitad de los capítulos en inglés y mitad en español) como forma de desafiar el anglocentrismo de las publicaciones académicas, reflejar la diversidad de los mundos hispanohablantes presentados en las varias contribuciones y ofrecer una perspectiva multilingüe e interdisciplinaria sobre cómo se crean, negocian y disputan las fronteras a través del lenguaje y las prácticas comunicativas. El code-switching utilizado en esta reseña quiere rendir homenaje al espíritu del libro.

Tras la presentación por parte de las editoras, el libro se divide en cuatro secciones, a las que se añade un panel de discusión final. Cada sección consta de tres o cuatro capítulos que integran sociolingüística, estudios del discurso y estudios contemporáneos de fronteras con dos objetivos principales: 1) reconceptualizar la noción de frontera desde teorías posestructuralistas y espaciales; 2) mostrar, mediante estudios de caso empíricos, cómo las prácticas lingüísticas participan en procesos de fronterización a múltiples escalas. El volumen, por tanto, es una aportación significativa a la investigación sociolingüística sobre fronteras, entendidas no como líneas geopolíticas estáticas, sino como procesos dinámicos y producidos discursivamente, the result of human acts of categorization.

Introducción: de las fronteras a la fronterización y los borderscapes

En el capítulo inicial, las editoras ofrecen una visión general de cómo la construcción de fronteras impregna la comunicación cotidiana. A través de un ejemplo de la industria de la moda, muestran cómo el marketing de dos prendas, una peruana y otra suiza, activa etiquetas relacionadas con la etnia, la cultura y la nacionalidad para trazar fronteras simbólicas y reforzar categorías sociales establecidas de diferencia y pertenencia. Esta observación se articula con su planteamiento de fondo: las categorías sociales, como el espacio, la identidad y el género, constituyen construcciones humanas que, en función de percepciones, prácticas sociales, ideas y creencias, resultan necesarias para ordenar y dotar de sentido la complejidad del entorno. Lejos de limitarse a reflejar una realidad preexistente, estas categorías participan activamente en su configuración, al delimitarla y establecer los marcos que condicionan su interpretación y experiencia.

En términos de Foucault (2023 [1977]) y Bourdieu (1979), clasificar personas o cosas es un act of power, ya que a través de estos actos de clasificación decidimos quién está incluido y quién se queda excluido, who lies within and who remains outside (p.3), y el porqué. Al mismo tiempo, como señalan lingüistas cognitivos como Lakoff y Johnson (1999), trazar fronteras es una operación mental básica: al segmentar el flujo de la experiencia, las categorías nos ayudan a dar sentido al mundo social y material y evitan que nos perdamos en la diversidad; además, hacen que ciertas formas de ver ese mundo parezcan naturales y evidentes.

La categorización no es un estado fijo, sino un proceso continuo y dinámico, y el desafío, por tanto, no es abolirla por completo, sino examinar con espíritu crítico cómo emergen marcos categóricos específicos, a qué intereses responden y qué efectos tienen: a quién benefician y a quiénes dejan en los márgenes.

Para ello, como se ilustra en Beyond Binaries and Fixed Limits, es necesario superar los modelos binarios y las clasificaciones rígidas y cerradas, e ir hacia formas más flexibles y reflexivas para conceptualizar el espacio, la identidad y el género. En este marco, las editoras introducen las nociones de espacialización, fronterización y b/ordering, con un énfasis constante sobre el proceso de cambio, donde las fronteras se conceptualizan como móviles, porosas y continuamente (re)producidas a través de prácticas lingüísticas y semióticas cotidianas, construcciones perspectivistas que varían según el contexto histórico y social.

El espacio y las fronteras ya no deben verse como líneas en un mapa, sino como productos de la perspectiva y de la práctica humana, created by social actors, and not solely the state. En lugar de tratar el espacio como un contenedor fijo, se entiende como un conjunto de flows and movements, geometrías de poder y posicionamientos históricamente incrustados (Massey, 1993 y 1994), porque the way to understand the world lay in continuous multiplicity (p. 5). Esta reconceptualización se aplica luego a las fronteras: en vez de simples líneas estatales, se presentan como suturas que emergen de prácticas sociales de clasificación, historias personales y comunitarias de inclusión y exclusión, producidas de múltiples maneras, en diferentes lugares y por diferentes grupos (Salter, 2012; Newman & Paasi, 1998; Rumford, 2012; Wastl-Walter, 2011; Brambilla, 2015).

Las fronteras simbólicas son las líneas conceptuales que distinguen las personas, crean divisiones entre nosotros y ellos, us and them, (Lamont y Molnár, 2002) y, como tales, son inherentemente jerárquicas y excluyentes. Carecen de líneas físicas, pero marcan con fuerza las diferencias sociales y culturales, regulando el acceso a recursos y estatus. Las distinciones basadas en la cultura o en la raza, la religión, la nacionalidad, la profesión o el estilo de vida ilustran cómo funcionan estas fronteras. Cuando estas distinciones simbólicas son aceptadas por la mayoría y se materializan en patrones de exclusión, se convierten efectivamente en fronteras sociales y juegan un papel central en la creación de desigualdad.

La complejidad de estas nuevas fronteras exige un enfoque interdisciplinario. Para capturar esta idea, Brambilla (2020) sugiere usar el término b/ordering: en lugar de tratar las fronteras como simples líneas, las describe como conjuntos de ideas, imágenes y relaciones que se despliegan a través del espacio y el tiempo, fronteras móviles, relacionales y multidimensionales, que adoptan diferentes formas materiales y simbólicas, porque a border in no way implies a static line, but rather a mobile and relational space (p. 14).

En esta misma línea, la noción de borderscapes enfatiza que las fronteras son el resultado de prácticas continuas de fronterización llevadas a cabo por una serie de actores y discursos que redefinen constantemente quién está dentro y quién se queda fuera (Lems, 2020, p. 117) en los que Brambilla denomina complex relational spaces (2020, p. 12).

Las fronteras, de todas formas, se moldean tanto desde arriba (por políticas estatales, control migratorio, discurso de seguridad) como desde abajo (a través del uso del lenguaje, activismo y formas locales de usar el espacio). Esta es la perspectiva que une el volumen y permite leer los capítulos como diferentes respuestas a la misma pregunta: ¿cómo se crean, desafían y negocian las fronteras sociales a través del lenguaje?

Estructura y contenidos principales

El libro se divide en cuatro secciones, cada una centrada en un tipo diferente de frontera analítica: (1) entre continuidades territoriales y fronteras nacionales; (2) encrucijadas y paradojas de fronteras transnacionales; (3) fronteras de género, intersección, agencia y resistencia; y (4) otras fronteras simbólicas y sociales.

A lo largo de estas secciones, las editoras yuxtaponen una amplia gama de enfoques, como la sociolingüística variacionista, el análisis crítico del discurso, la sociolingüística interactiva y etnográfica, entre otros, con el fin de conseguir un resultado interdisciplinario. Se añade una sección final (5) sobre categorización y categorías sociales con una discusión de tres autores que participaron en una mesa redonda en la conferencia de 2021 que inspiró este volumen.

La primera sección (Entre continuidades territoriales y fronteras nacionales / Between Territorial Continuities and National Borders) se centra en las fronteras clásicas entre estados (Francia-Suiza, en Negotiating Language Resources in Border Areas de Marie-Hélène Côté, Alexei Prikhodkine & Isabelle Racine; Gibraltar en Fronteras porosas: contacto lingüístico y construcción de identidad en Gibraltar de Marta Rodríguez García, frontera hispano-portuguesa en A Fala de Xálima – aproximación a las identidades lingüísticas de Bartosz Dondelewski). En ella se destaca cómo la variación lingüística, la percepción y la identidad se negocian en contextos donde los límites nacionales coexisten con fuertes continuidades territoriales y sociales, y muestra cómo los patrones de movilidad, la variación fonética y el code-switching se utilizan para marcar identidades nacionales o locales. En este sentido, el capítulo sobre Gibraltar ofrece un caso especialmente ilustrativo: las generaciones jóvenes reclaman el yanito como marcador identitario que representa una posición intermedia moldeada por la vida en un entorno fronterizo, utilizando el cambio de código como forma de construir esa in-betweeness.

La segunda sección (Encrucijadas y paradojas de las fronteras transnacionales / Crossroads and Paradoxes of Transnational Borders) aborda fronteras transnacionales vinculadas a la migración, la afrodescendencia (Las relaciones sociolingüísticas en migración y afrodescendencia de Ignacio Andrés Soria & Laura Morgenthaler García ) y el turismo lingüístico de estudiantes españoles en Irlanda del Norte (‘Borderless English’? de Jessica McDaid), así como la construcción de una amenaza demográfica en el discurso político de extrema derecha de Vox (Semiótica de la frontera de Alba Polo-Artal), que reclama un mayor control de fronteras para aumentar la seguridad nacional, creando así barreras (raciales, culturales, de género o religiosas) en lugar de disolverlas. Conceptos como alcance lingüístico y acceso se utilizan para analizar, por ejemplo, la paradójica invisibilización de las lenguas autóctonas de Guinea Ecuatorial en las autopresentaciones de jóvenes migrantes en España que, a menudo, no reconocen las lenguas habladas en casa, lo que indica una falta de prestigio; o que muestran actitudes negativas hacia el pichi, considerándolo un inglés mal hablado. El capítulo sobre programas de inmersión lingüística de preadolescentes en Irlanda destaca el fracaso de la fantasía publicitaria del inglés sin fronteras (borderless English), revelando cómo esta práctica construye fronteras (lingüísticas, etnonacionales, económicas y sociales) entre jóvenes locales del norte de Irlanda y extranjeros españoles en lugar de suavizarlas: los jóvenes locales establecen límites para proteger sus espacios y recuperar su agencia frente a la invasión de la cultura de inmersión y los adolescentes hispanos expresan su deseo de exhibir símbolos españoles, como banderas, que no harían en España.

La tercera parte (Fronteras de género. Intersección, agencia y resistencia / Gender Borders. Intersection, Agency, and Resistance) versa sobre la interseccionalidad y la noción de tercer espacio de Gloria Anzaldúa (1987). Analiza cómo el género, la sexualidad, la raza, la maternidad y el estatus migratorio producen fronteras simbólicas que fragmentan identidades, limitan la movilidad social y determinan quién está dentro y quién fuera según modelos preestablecidos (white, heterosexual, young, and upper-middle class male, p. 22): desde las barreras encontradas por una mujer transgénero latinoamericana que lucha para sobrevivir en Italia y luego es repatriada a Perú (Bordering Experiences de Milin Bonomi); hasta las de madres solteras en México que, por su estatus, ven severamente limitada su movilidad social y económica (Soltera y madre en el ámbito mexicano de Alba Nalleli García Agüero & María Amparo Soler Bonafont); pasando por las de un hombre gay en Grecia que adopta la estética bear (cuerpos robustos y barbas que evocan una masculinidad griega auténtica) para negociar tensiones entre identidad sexual y expectativas hegemónicas de género/nacionalismo, reconciliando activamente fronteras simbólicas internalizadas (Borders, Norms, and the Dialogic Construction of Self de Erez Levon & Stamatina Katsiveli); finalmente, el uso de muxes en Juchitán, México, como género gramatical y léxico para describir la identidad binaria masculino-femenina (the third gender), muestra cómo las ideologías de género moldean las elecciones lingüísticas en medio de presiones heteronormativas (El empleo discursivo de la referencia femenina para neg(oci)ar la posición e identidad de personas muxes de Craig Welker). Los autores, sin embargo, van más allá de ver a los individuos como víctimas pasivas al destacar determinadas formas de resistencia, como la recuperación de etiquetas, la reinterpretación del género gramatical y la participación en expresiones culturales alternativas como la cultura bear. Porque, como afirma Anzaldúa, to survive the Borderlands you must live sin fronteras, be a crossroads (1987, p. 195).

En la cuarta parte (Otras fronteras simbólicas y sociales / Other Symbolic and Social Borders) se analizan las fronteras simbólicas, sociales y (des)coloniales, incluyendo migración de retorno, diáspora y tensiones locales-globales en contextos poscoloniales. En el primer capítulo (Fronteras (des)coloniales de Virginia Zavala, Claudia Crespo & Kyomi Vargas), se examina la estandarización institucional del quechua universitario en Perú como forma de violencia epistémica que, aunque busca valorizar la lengua, también produce nuevas fronteras entre hablantes legítimos y los que hablan quechuañol y genera miedo al exigírseles hablar quechua puro, sin interferencias del español. Al fin y al cabo, se reproduce una violencia epistemológica similar a la del español en contextos coloniales. En el segundo capítulo (Return Migrants, From Traitors to Survivors de Irasema Mora-Pablo & G. Sue Kasun) se explora el estigma lingüístico y la discriminación a los que se enfrentan los jóvenes mexicanos que vuelven de Estados Unidos, etiquetados despectivamente como pochos, mochos, agringados por su español con acento inglés, o malinchistas, traidores semejantes a La Malinche; jóvenes que, por ende, acaban viviendo between two worlds (p.25). En el capítulo siguiente (Inverting Diaspora de Matthew Hadodo) se analiza cómo los griegos de Estambul, moldeados por siglos de afluencia multicultural en la Constantinopla de fronteras porosas, han construido una identidad cultural, material y lingüística (con una koiné propia con mezcla de palabras turcas) que desafía las nociones etnonacionalistas hegemónicas de greekness (esencia griega) de la Atenas moderna. El capítulo final (Between the Local and the Global de Sandra Schlumpf) aborda ideologías lingüísticas en Guinea Ecuatorial y describe un continuo local-nacional-global donde las lenguas étnicas funcionan como anclas locales y el español como recurso económico y símbolo panhispánico, side by side in a natural way of complementing each other productively (p. 460); sin embargo, existe también una tensión entre la valorización del español y la necesidad de preservar las lenguas étnicas, entre lo global y lo local.

La sección final, concebida como discusión, presenta contribuciones reflexivas de Jennifer Leeman (Reproducing and Challenging Borders in Census Categorization / La reproducción y el desafío de las fronteras en la categorización censal), Carsten Sinner (Borders, Borderlines, Boundaries... On a Conceptual, Terminological and Methodological Challenge / Fronteras, lindes, límites... A propósito de un reto conceptual, terminológico y metodológico) y Crispin Thurlow (Commentary: Metacultural Boundary Work and the Economies of Difference / Comentario: Trabajo fronterizo metacultural y las economías de la diferencia). Estos capítulos proporcionan un valioso diálogo sobre categorización, límites y procesos metaculturales, reforzando la afirmación central del volumen de que las fronteras no son uniformes ni evidentes.

Contribución a la sociolingüística, evaluación crítica y direcciones futuras

El volumen realiza una aportación clave a la sociolingüística y, especialmente, a la sociología del lenguaje, puesto que aborda cómo el lenguaje influye en la construcción de fronteras y categorías sociales. Si, por un lado, la construcción de fronteras es omnipresente en la comunicación, aquí se intenta establecer la frontera como concepto amplio que se extiende más allá de los límites físicos, se ofrecen ideas como b/ordering, borderscapes, interseccionalidad, relaciones de poder y ciudadanía lingüística, y se fomenta un enfoque más crítico hacia temas centrales como la variación, el bilingüismo y el contacto lingüístico.

El enfoque en el español y regiones hispanohablantes, especialmente América Latina y Guinea Ecuatorial, también ayuda a corregir el desequilibrio de la literatura hacia contextos anglófonos.

En cuanto a la metodología, el libro ofrece estudios empíricos diversos y bien fundamentados (incluye investigaciones etnográficas, entrevistas, análisis de corpus, tablas de estadísticas, etc.) que muestran cómo las fronteras se crean y negocian constantemente a través del uso cotidiano del lenguaje. Para estudios de contacto lingüístico, migración, code-switching y etnicidad, el volumen proporciona una sólida base conceptual para el análisis de fenómenos lingüísticos como prácticas de fronterización que negocian identidad y poder. También se señalan posibles líneas de trabajo para investigaciones futuras, entre las que destacan los análisis longitudinales de comunidades bilingües, el fortalecimiento del diálogo entre enfoques variacionistas y perspectivas críticas, y la profundización en el estudio de la fronterización lingüística y la racialización en espacios transnacionales y turísticos.

Referencias bibliográficas

Anzaldúa, Gloria E. (1987). Borderlands/La Frontera: The New Mestiza. Aunt Lute Books.

Bourdieu, P. (1979). Symbolic Power. Critique of Anthropology, 4, 77–85.

Brambilla, C. (2015). Exploring the Critical Potential of the Borderscapes Concept. Geopolitics, 20(1), 14–34. https://doi.org/10.1080/14650045.2014.884561

Foucault, M. (2023). Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión (Siglo XXI). Siglo XXI.

Lakoff, G., & Johnson, M. (1999). Philosophy in the Flesh: The embodied mind and its challenge to western thought. Basic Books.

Lamont, M., & Molnár, V. (2002). The Study of Boundaries in the Social Sciences. Annual Review of Sociology, 28, 167–195.

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Newman, D., & Paasi, A. (1998). Fences and neighbours in the postmodern world: Boundary narratives in political geography’. Progress in Human Geography, 22(2), 186–207.

Rumford, C. (2012). Towards a Multiperspectival Study of Borders. Geopolitics, 17(4), 887–902. https://doi.org/10.1080/14650045.2012.660584

Salter, M. B. (2012). Theory of the/: The Suture and Critical Border Studies. Geopolitics, 17(4), 734–755. https://doi.org/10.1080/14650045.2012.660580

Wastl-Walter, D. (ed.) (2011). The Ashgate Research Companion to Border Studies. Ashgate Publishing Company.