ReseñasSección dirigida por Yvette BürkiInfoling 1.65 (2021)

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Julieta Straccia (Universidad de Buenos Aires). Reseña de Adelstein, Andreina; Bernal, Elisenda; Sinner, Carsten. 2019. Clases y categorías en la formación de palabras en español. Leipzig (Alemania): Leipziger Universitätsverlag. Infoling 1.65 (2021) <http://infoling.org/informacion/Review508.html>

En Clases y categorías en la formación de palabras en español (editado por Andreína Adelstein, Elisenda Bernal y Carsten Sinner) se reúnen diversos trabajos que abordan, a partir del análisis de unidades resultantes de procesos de formación de palabras, la delimitación de distintos procesos morfológicos, haciendo hincapié en los procesos de prefijación y de composición. El libro se organiza en siete capítulos, que estudian los problemas de categorización desde distintas perspectivas. Un primer bloque analiza la discusión sobre las categorías en los procesos derivativos. En primer lugar, en los trabajos “Clases y categorías en formación de palabras: los prefijos separables”, de Feliú Arquiola y “Sobre los elementos tipo pseud(o)-: ¿prefijos o temas?”, de Yolanda Iglesias Cancela, se discute acerca de la clasificación de los prefijos. En “La afijación apreciativa y su tratamiento lexicográfico”, Juan Manuel García Platero aborda los problemas que se observan en cuanto al tratamiento lexicográfico de la afijación derivativa. Finalmente, en el capítulo de Isabel Pujol, “Sobre los verbos complejos denominales: ¿una clase verbal?”, se analizan los procesos de sufijación y parasíntesis en verbos denominales. Un segundo bloque reúne los trabajos vinculados con los procesos de composición: así, en “Compuestos nominales N-N y semántica léxica: composición y cohiponimia” Marina Berri busca refinar la clasificación de los compuestos N-N, mientras que en “Los compuestos V-N: una clase en los límites entre las categorías”, Mabel Giammatteo y Augusto Trombetta discuten la categoría de estos compuestos. Finalmente, el libro cierra con un capítulo de Verónica Nercesian, “Los paradigmas derivativos en el lexicón”, que, desde una perspectiva translingüística, analiza el rol de los paradigmas derivativos en el almacenamiento y la organización de los ítems en el lexicón. Los capítulos discuten los problemas de categorización de diversas unidades desde distintas perspectivas teóricas: mientras que en algunos capítulos se conciben las categorías como entidades discretas y se busca realizar subclasificaciones más precisas de las clases analizadas, en otros capítulos los autores entienden que en los fenómenos estudiados las categorías no pueden analizarse de modo estanco, sino que deben ser comprendidas como un continuum. La variedad de procesos de formación de palabras presentados en el libro y las distintas perspectivas teóricas desde la cual se aborda la problemática de los límites categoriales hacen de esta obra una herramienta de gran utilidad para todos los especialistas en el léxico y docentes del área de lingüística y gramática. Asimismo, la revisión, en cada uno de los capítulos, de las distintas propuestas de categorización que se han planteado en la bibliografía en relación con los temas presentados, convierten el libro en una herramienta de interés para estudiantes de grado y posgrado.

En el primer capítulo del libro, “Clases y categorías en formación de palabras: los prefijos separables”, Elena Feliú Arquiola se propone analizar la categorización de los “prefijos separables” (anti-, ex, pre-, post-). Para ello, en primer lugar, reflexiona acerca de los problemas de categorización lingüística y revisa las distintas aproximaciones teóricas acerca de la categorización en la formación de palabras y los límites entre flexión y derivación. Presenta luego las diversas propuestas de categorización en relación con estas unidades (considerados como una subclase de los prefijos, o bien como parte de la clase de las preposiciones o de los adjetivos, o bien ubicados en una zona difusa entre prefijos y preposiciones). Luego de esta revisión, y a partir del análisis de datos tomados de corpus, la autora analiza estas formas en relación con su estatuto gramatical y con las estructuras de coordinación en las que intervienen. Analiza las características fónicas que presentan estas unidades, la relación semántica que se observa entre los prefijos que aparecen en las estructuras de coordinación, las categorías de las bases y el tipo de construcciones en los que participan. Feliú Arquiola concluye que cualquier análisis de estas unidades, desde cualquier modelo teórico que se haga, debe tener en cuenta aspectos fonológicos, morfológicos, semánticos, sintácticos y pragmáticos, por lo que propone que modelos que permiten interrelacionar diversos niveles (como la Gramática de Construcciones o la Arquitectura Paralela de Jackendoff) pueden ofrecer las herramientas necesarias para su análisis. Señala, finalmente, que la posibilidad de aparecer en estructuras de coordinación es una característica de la mayoría de los prefijos el español, por lo que es preferible, más que hablar de “prefijos separables”, trabajar con grados de separabilidad, ya sea en términos de prototipicidad o en términos de propiedades compartidas por los prefijos en mayor o menor número.

En el segundo capítulo, “Sobre los elementos tipo pseud(o)-: ¿prefijos o temas?”, Yolanda Iglesias Cancela considera la delimitación categorial de los prefijos a partir de un estudio diacrónico de diversas formas, categorizadas en su origen como temas, como pseud(o)- neo-, pale(o)- y arque(o)-, sobre los que se discute en la actualidad si corresponden a procesos derivativos o de composición. Para ello, en primer lugar, señala las propiedades de los prefijos y de los temas y describe, a partir de un recorrido histórico, cada una de estas formas, para observar si se encuentran (o no) en un proceso de gramaticalización. Para determinar esto, y siguiendo los estudios de Buenafuentes de la Mata (2007) y Iacobini (2004), la autora parte del estudio de tres parámetros empleados en morfología: el incremento en la frecuencia de uso, la expansión a nuevos contextos de uso y la desemantización. Describe los rasgos morfológicos de los elementos tipo pseud(o)-, como la autonomía sintáctica, la posición que ocupa en la palabra, la función que posee dentro de una palabra compleja, la posibilidad de ser bases de derivación, la posibilidad de combinarse con unidades de la misma categoría, el tipo de significado que aportan y la categoría léxica del étimo, dado que estas características se presentan de modo diverso entre los prefijos y los temas, por lo que el análisis de estos rasgos le permite determinar, desde un punto de vista sincrónico, si las formas analizadas se pueden categorizar como prefijos o como temas. Para ello, describe los distintos sentidos que tenían estos formantes en griego clásico y observa de qué modo esta polisemia impacta en su productividad actual. A partir del análisis de numerosos neologismos, la autora concluye que las formas pseud(o)- neo-, pale(o)- y arque(o)- presentan diversos resultados en cuanto a los rasgos de gramaticalización observados (el incremento en la frecuencia de uso, la expansión a nuevos contextos de uso y la desemantización). De este modo, concluye que la forma arque(o)- no presenta ningún índice de gramaticalización, por lo que debe ser considerado un tema. Pseud(o)- y ne(o)-, en cambio, cumplen los tres criterios: presentan un nivel alto de productividad, se combinan con palabras de uso común y pierden su significado léxico original a favor de otro más abstracto, por lo que pueden considerarse actualmente como prefijos. Finalmente, la autora señala que pale(o)- muestra un grado de gramaticalización incipiente, ya que presenta algunos de los rasgos propios de la gramaticalización, pero con una productividad menor a la observada en pseud(o)- y ne(o)- y con un significado más cercano a los valores léxicos que a los relacionales.

La reflexión acerca de los procesos de derivación se presenta también en el siguiente capítulo, “La afijación apreciativa y su tratamiento lexicográfico”, en el que Juan Manuel García Platero analiza el modo en que los diccionarios dan cuenta de los valores apreciativos de numerosos afijos y propone actualizar tanto las definiciones como los ejemplos para reflejar de modo adecuado los usos de los diversos afijos en el español actual. El autor comienza señalando las dificultades de sistematizar el tratamiento de las voces afijadas en los repertorios lexicográficos, y observa que toda solución debe tener en cuenta las limitaciones de cada repertorio y debe quedar debidamente explicitada en el prólogo. Analiza con detalle el uso actual de diversos afijos apreciativos, tanto antepuestos como pospuestos, y señala que, en el tratamiento de los sufijos aumentativos y diminutivos, el diccionario académico no ofrece una paráfrasis adecuada que señale la expresión dimensional subjetiva que puede adquirir una entidad referencial. Observa la importancia de explicitar los usos más habituales de los diversos formantes en los artículos lexicográficos para que el usuario pueda tanto descifrar como producir mensajes. Dado que en muchas ocasiones se trata de creaciones léxicas ad hoc, y como tal no incluidas en los diccionarios, reclama la importancia de detallar con mayor precisión en las entradas lexicográficas de los morfemas valorativos los sentidos que estos pueden adquirir y la necesidad de ejemplificar las tendencias más generalizadas. Se reflexiona en este capítulo, así, acerca del carácter aspectual de los afijos y de los límites entre flexión y derivación, y se señala la imposibilidad de hablar de categorizaciones a modo de compartimentos estancos, dado que el carácter evaluativo depende de factores pragmáticos.

En el cuarto capítulo, “Sobre los verbos complejos denominales: ¿una clase verbal?”, Isabel Pujol analiza los verbos denominales desde la interfaz semántica-morfología. El trabajo se propone observar el modo en que estos verbos construyen su significado, y se pregunta si es posible considerarlos como una clase distintiva dentro de la categoría verbal. Señala que estos verbos presentan la misma estructura argumental y eventiva que los verbos no derivados, y que su particularidad radica en la relación semántica entre el sustantivo base de derivación y el argumento más prominente. El trabajo hace un recorrido pormenorizado a través de diversos estudios gramaticales acerca de los verbos derivados en español, desde distintas perspectivas teóricas, tanto desde el modelo de las teorías léxico-conceptuales de Jackendoff, el modelo del Lexicón Generativo de Pustejovsky (1995) y el modelo de la morfología distribuida. La autora describe la estructura del sistema verbal y expone que, de acuerdo con el aspecto léxico, se distinguen los verbos de manera o duración, los verbos de resultado o télicos y los verbos estativos, clasificación que le permite relacionar la estructura argumental con la estructura eventiva y el aspecto léxico. Analiza luego diversos verbos denominales neológicos formados a partir del sustantivo burbuja: burbujizar, aburbujar, emburbujar y desburbujar y observa que el significado de estos verbos se vincula con la información subléxica que se encuentra en la estructura de qualia del sustantivo base. La autora concluye el capítulo señalando que los verbos denominales no constituyen una clase verbal distintiva, sino que se acomodan al sistema verbal general, organizado como un continuum, con verbos agentivos en sus polos y construcciones inacusativas-anticausativas en la zona central. Las particularidades de la verbalización de los sustantivos se vinculan, de este modo, con las propiedades semánticas subléxicas de la base.

El libro presenta luego dos trabajos acerca de los procesos de composición. En el primero de ellos, de Marina Berri, titulado “Compuestos nominales N-N y semántica léxica: composición y cohiponimia”, la autora busca refinar la clasificación de los compuestos N-N mediante el análisis del tipo de relación de cohiponimia que se observa entre sus constituyentes. Para ello parte de una amplia bibliografía sobre el tema y propone pruebas que permitan distinguir con mayor precisión los subtipos de compuestos coordinativos. Distingue, como resultado del análisis de un amplio corpus de compuestos neológicos, entre los compuestos coordinativos híbridos (como jazz-flamenco), los compuestos coordinativos multifuncionales (como cafetería-pastelería), los compuestos subordinativos (ciudad balneario) y los compuestos coordinativos “débiles” (como isla prisión).  Los compuestos coordinativos híbridos, como jazz-flamenco, unidos por la relación ser X e Y, están conformados por cohipónimos prototípicos, que presentan una relación simétrica y pueden invertir el orden de los cohipónimos. Los compuestos coordinativos multifuncionales, por su parte, se encuentran conformados por cohipónimos funcionales, como cafetería-pastelería. Para estos compuestos la autora propone una reformulación del test que se presenta en Renner y Fernández Domínguez 2011, para distinguir con mayor claridad entre los coordinativos multifuncionales y otros compuestos coordinativos. Observa que, en los casos en que ambos cohipónimos presentan la misma función, se anula esta lectura y pasa a adquirir la lectura híbrida, basada en la coordinación de propiedades del quale formal, como sucede en pollera pantalón. Finalmente, en el caso de los compuestos formados por cohipónimos no prototípicos, que guardan relación con un hiperónimo muy general, la autora observa que dan como resultados compuestos coordinativos débiles (como isla prisión), o compuestos subordinativos (ciudad balneario), que comparten algunos rasgos con los compuestos coordinativos (como la posibilidad de invertir sus constituyentes) pero no otros, como la relación simétrica entre los nombres. De este modo, la autora concluye que la interpretación del compuesto se vincula con la información subléxica disponible para ser coordinada, que depende del tipo de cohiponimia que presentan los constituyentes. El artículo realiza, así, un aporte al estudio de los compuestos coordinativos a partir de conceptos de la semántica léxica.

En el capítulo sexto, “Los compuestos V-N: una clase en los límites entre las categorías”, Mabel Giammatteo y Augusto Trombetta abordan también la categorización de los compuestos y revisan, en primer lugar, los debates clásicos acerca de los compuestos V-N. Continuando con trabajos anteriores, Giammateo y Trombetta proponen que se trata de compuestos adjetivales, debido a que, tanto desde un punto de vista morfosintáctico como semántico, se muestran como adjetivos. A partir del análisis de corpus, observan que estos compuestos cumplen funciones propias de los adjetivos, como ser atributos del sustantivo (“rodillo saca pelusas”), la posibilidad de aparecer como predicados de verbos copulativos (“puede ser un vende humo”), cuantificarse en grados (“soy el menos chupamedias”), coordinarse con adjetivos (“chupamedias y alcahuetes del poder”) y aparecer como base de la derivación adverbial en -mente (“haber colaborado genuflexamente y lameculosamente con la dictadura”), entre otras pruebas señaladas. Desde el punto de vista semántico (interpretativo), los autores exponen que estos compuestos permiten lecturas de tipo caracterizador, ya sea clasificador o calificador, y que la semántica de estas unidades se encuentra ligada a la del sustantivo que es clasificado o calificado.

Finalmente, en el último capítulo, “Los paradigmas derivativos en el lexicón”, Verónica Nercesian reflexiona acerca del rol de los paradigmas derivativos en el almacenamiento y la organización de los ítems en el lexicón. A partir del análisis de ejemplos de dos lenguas tipológica y genéticamente dispares, como el español y el wichí, la autora concibe los paradigmas derivativos de modo bidimensional, debido a que se organizan tanto a partir de un eje vertical (una base común) como de un eje horizontal (según categorías semántico-cognitivas), organización que, observa, puede ser comparable translingüísticamente. El trabajo propone que las conexiones lexicales se dan, entonces, por la clase de palabra compleja y la categoría semántica a partir de la cual se crea el paradigma (eje horizontal) y, además, por la similitud de forma y significado de la base (eje vertical). A su vez, estas conexiones léxicas promueven el desarrollo de paradigmas derivativos, por medio de la analogía. La autora concluye que, en relación con la configuración de paradigmas derivativos y la organización del léxico, es más relevante la identidad formal de la palabra derivada que la clase de palabra de la base.

A lo largo de sus capítulos, el libro ofrece nuevas perspectivas para los estudios morfológicos. Se destacan las discusiones que se exponen acerca de los límites que se observan entre los distintos procesos morfológicos: así, se presentan nuevas propuestas de clasificación para los denominados tradicionalmente “sufijos separables”, se discuten los límites entre los prefijos y los temas, y entre flexión y derivación, y se analiza la clasificación de los verbos denominales y de diversos compuestos. Además, en su introducción se presenta una reflexión acerca de los términos de categoría y clase y se presentan algunas de las discusiones que existen en la disciplina sobre los problemas de categorización en distintas unidades. Además, el análisis de los diversos procesos morfológicos que se recorren en el libro (como la prefijación, la sufijación, la parasíntesis y la composición) a partir del trabajo con neologismos y desde miradas translingüísticas, permiten ampliar los puntos de vista desde los que se analizan los temas tratados y ofrecen un planteo original, de indudable interés.