ReseñasSección dirigida por María Luisa CaleroInfoling 9.51 (2019)

Si no puede leer este documento,
descárguese la última versión de ADOBE

Alexandra Kalpakidou (Universidad de Córdoba) y Luis Raya Martínez (Universidad de Córdoba). Reseña de San Vicente, Félix. 2019. Grammatica e insegnamento linguistico. Approccio storiografico: autori, modelli, espansioni. Bologna (Italia): Clueb. Infoling 9.51 (2019) <http://infoling.org/informacion/Review479.html>

El volumen dirigido por Félix San Vicente abarca estudios centrados en la historiografía lingüística desde la primera parte del siglo XVI hasta la primera mitad del XX, centrando su atención en las gramáticas didácticas de referencia de cada época en la enseñanza de la L1 o de la L2. Cubre diferentes lenguas, desde el alemán y holandés al español, inglés, italiano, chino, francés y quebecois.

A lo largo del primer artículo, titulado “Valentin Ickelsamer: il primo maestro di lettura e grammatica tedesca”, Ricci Garotii aporta una visión enriquecedora de lo que supuso la elaboración de la primera obra gramatical en alemán, Ain Teütsche Grammatica/Darauß einer von jm selbs mag lesen lernen, escrita hacia 1534 por este autor. Esta tenía el doble objetivo de construir un sistema lingüístico alemán para conseguir la autonomía con respecto al latín y enseñar a los alemanes a leer su propia lengua para entender la Biblia de Lutero, terminada de traducir sobre la misma fecha, y acabar así con la elevada tasa de analfabetismo. La redacción de esta obra y la implantación de sus innovadores métodos de enseñanza del alemán, basados en la formación de la conciencia lingüística a largo plazo –mediante procedimientos metalingüísticos y metacognitivos– y en la importancia de la oralidad frente a la escritura –con predominio del fonema sobre el grafema– supuso  grandes avances en aspectos que van mucho más allá de los meramente didácticos y lingüísticos. Además de importantes progresos como lograr describir y clasificar los sonidos alemanes, consiguió que socialmente empezara a revalorizarse la lengua del pueblo, en una época en la que hablar en alemán era considerado vulgar, frente a la escritura y lectura culta en latín.

En el segundo trabajo, “Glaude Luython et Nathanael Duez: deux maîtres de langues ‘passeurs’ de savoirs dans les Pays Bas des XVIe et XVIIe siècles”, Amatuzzi analiza y compara los métodos tanto de la enseñanza como de la traducción del francés de dos autores durante los dos períodos que aparecen en el propio título, en los que esta lengua presenta una consideración diferente, siendo un fiel reflejo de los cambios en las condiciones socioeconómicas europeas. El primero, Luython, es el autor de un Diccionario francés-holandés y de una colección bilingüe de las fábulas de Esopo en las lenguas citadas. Por otra parte, Duez examina en sus obras el campo lingüístico italiano: Le Guidon de la langue italienne y el Dittionario italiano e francese.

El artículo demuestra que tras el estudio de ambos maestros se observa el modo en que el contexto social e histórico hacía cambiar las herramientas de enseñanza/aprendizaje de una lengua. Aunque ambos se centraron en difundir su propia cultura en un país que no era de ellos, con el objetivo de fomentar la comprensión entre personas, cada uno se adaptó a su entorno. Mientras que el primero estaba centrado en los valores morales y en los principios éticos, el segundo cumplía una función más pragmática y utilitaria, destinada al comercio. El análisis está plagado de ejemplos extraídos de los textos originales, que muestran cómo trabajaban los dos autores en la elaboración de sus materiales, combinando la teoría y la práctica para enfrentarse a situaciones cotidianas.

El texto de Barale, “Faictes tous bonne chierre! Mise en page, contenuti e obiettivi didattici nei Colloques franco-neerlandesi del secondo Cinquecento”, estudia comparativamente un corpus de diálogos publicados en Flandes durante la segunda mitad del siglo XVI. Sigue la línea del artículo anterior, pues trata de nuevo la didáctica franco-holandesa, con la diferencia de que mientras en el trabajo precedente se examinan gramáticas y diccionarios, en este se analiza otro método de enseñanza muy de moda en esa época: los coloquios. Esta herramienta aportaba la utilidad de proporcionar respuestas inmediatas a las necesidades comunicativas de los alumnos, presentar fraseología y vocabulario ampliamente utilizados en contextos narrativos inspirados en la vida cotidiana. A partir del contraste de los diálogos, el autor extrae interesantes conclusiones sobre la naturaleza de las relaciones que se establecen entre los textos y el tipo de audiencia para el que fueron destinados, un tema sobre el que, sin duda, se puede seguir avanzando.

A continuación, en “La comparazione fra spagnolo e italiano nel capitol “Retta scrittura et pronuntia” de Il paragone della lingua toscana et castigliana (1560)”, Polo analiza el tratamiento de las diferencias y las similitudes entre el español y el italiano respecto a la ortografía y la pronunciación en el primer capítulo de Il paragone della lingua toscana et castigliana. En primer lugar, la autora ofrece una visión general de la obra, que constituye la primera gramática del español dirigida a italianos, subrayando su carácter contrastivo y su fin pedagógico, que tiene como consecuencia la ausencia de reflexiones teóricas. En segundo lugar, Polo focaliza su atención en el análisis del tratamiento de la ortografía y la pronunciación en Il paragone, incluyendo comparaciones con obras gramaticales similares. Se concluye que la obra no resulta innovadora desde el punto de vista doctrinal, sino que su originalidad consiste en la metodología. A saber, el autor no solo explora las áreas de no superposición entre las dos lenguas, sino que también examina las simetrías. Respecto a los contenidos, destaca la inclusión en la ortografía de fenómenos tanto morfofonológicos como sintácticos y, por último, se señala el empleo del latín como herramienta de aprendizaje, puesto que se compara con ambas lenguas con el fin de identificar las regularidades en ellas.

En “Un maestro di tedesco del XVI secolo: Sebastian Helber e il Teutsches Sullabierbuchlein”, Caparrini analiza el Teutsches Sullabierbuchlein (1593), un pequeño tratado escrito por el profesor alemán Sebastian Helber, que contiene indicaciones de carácter práctico para la lectura correcta de textos impresos en alto alemán en el siglo XVI. Se realiza un análisis riguroso de la descripción de las letras y de los sonidos establecida por el autor, mediante el cual se señalan elementos de la aproximación didáctica y la metodología y se examina la utilidad de la obra para la práctica docente de la época. Así pues, se muestra que el autor no pone el relieve en la pronunciación, sino en la representación gráfica, y sus explicaciones se basan en el concepto de la letra y no en el sonido. Por esta razón, el tratado no resulta adecuado para analfabetos absolutos o principiantes, sino más bien para personas que estén ya familiarizadas con las letras y su interpretación. En efecto, el tratado parece cumplir más con el objetivo que indica su título, es decir, la lectura correcta y la interpretación de los textos impresos de finales del siglo XVI. Esta hipótesis explicaría, además, el método empleado por Helber. Por otro lado, dicha finalidad específica en combinación con las excesivas particularidades dialécticas podrían explicar la difusión limitada de la obra.

En el siguiente artículo, que lleva por título “La nascita degli studi cinesi in Europa: i missionari gesuiti come maestri di lingua e i maestri di lingua dei missionari”, Di Toro y Spagnolo tratan los resultados de la interacción entre los misioneros jesuitas y los literatos chinos a finales del siglo XVI y a principios del siglo XVII, centrándose en las ideas lingüísticas respecto a la lengua china. Con este fin, se señala la repercusión a nivel lingüístico de ciertos hechos históricos, como por ejemplo la estrategia de Alessandro Vagligano, y se analiza una serie de testimonios de los jesuitas relacionados con el aprendizaje del chino. Se hace especial hincapié tanto en los testimonios como en la obra de Mateo Ricci, cuyas ideas, según los autores, desempeñaron un papel muy importante en la imagen que se formó en Europa en cuanto a la lengua china. Por otra parte, se analizan la influencia de los maestros chinos y la interacción entre la tradición lingüística china y la tradición lingüística europea y la manera en la que se refleja en obras lexicográficas jesuitas. Mediante el detallado e interesante análisis, los autores demuestran el modo en el que el contacto de los jesuitas con la civilización china «ha rappresentato un momento centrale della vicenda culturale europea», dejando al mismo tiempo su marca en la cultura china. Por otro lado, se concluye que el proceso de aprendizaje de la lengua china ha permitido a los occidentales lidiar con las diferencias y constituir de esta manera un ejemplo de contacto interlingüístico e intercultural que representa el inicio de la modernidad global.

Maux retoma el tema del género dialógico en “El diálogo entre un Maestro y un Discípulo de Juan de Luna. Un titre, trois dialogues: la version de 1623”, en un análisis sobre la producción de este autor, centrado en la obra del título. Al igual que el artículo sobre los coloquios en francés, se encuadra dentro de la enseñanza a partir de la herramienta del diálogo didáctico, pero esta vez del español como lengua extranjera. Su objetivo era ofrecer al alumnado un instrumento, fundamentalmente lexicográfico, a partir de las estructuras de interacción conversacional específica, “une production mixte, qui mêle lexique et interaction communicationnelle”, frente a otras obras del propio autor más orientadas hacia un conocimiento pragmático.

En el octavo capítulo, titulado “Criterios para la edición de una gramática del siglo XVIII. La Traduzione del nuovo metodo di Porto Reale (1742) de Gennaro Sisti”, Lombardini nos ofrece las directrices para la elaboración futura de una edición crítica de esta obra. Los pasos de este proyecto abarcan cuestiones clave para esta, que vertebran los epígrafes del artículo, tales como los criterios de edición, la elección de la edición más adecuada, el planteamiento y resolución de los problemas tipográficos y la selección de los temas de mayor interés filológico e historiográfico para la organización temática de las notas.

A lo largo del capítulo se intercalan ilustraciones del aspecto de la edición original de la Traduzione, que facilitan la comprensión del método explicado y resultan de gran interés tanto historiográfico como ecdótico, acompañadas del modo en que editaría algunas de esas páginas, como la portada, el prefacio o cuadros y tablas, a modo de ejemplos. Todas las preguntas planteadas, que según la opinión del autor debería hacerse cualquier historiógrafo antes de la futurible edición de una obra de esta época, son resueltas y ejemplificadas, por lo que el paradigma propuesto en este capítulo puede ser de útil empleo para un editor a la hora de abordar ediciones de este tipo.

En “Teaching Slavic languages in Italy at a university level (from 1864 to 1918)”, Cifariello realiza un análisis historiográfico de los primeros intentos para el establecimiento de las lenguas eslavas en la enseñanza universitaria italiana. El autor defiende que el año 1920 constituye una fecha muy importante en la historia de los Estudios Eslavos y demuestra que representa más bien la conclusión de un proceso que duró cincuenta años y consistió en varios intentos de introducir las lenguas eslavas en la enseñanza universitaria italiana, y no el inicio de dicho proceso, como defiende el estudioso Arturo Cronia. El análisis gira en torno a la enseñanza del ruso, del serbocroata y del polaco en diferentes universidades y otras instituciones, prestando especial atención a las personas que se relacionaron con el establecimiento de la enseñanza de cada uno de estos idiomas, y se ofrecen respuestas acerca de las dificultades a la hora de introducir las lenguas eslavas en la enseñanza universitaria italiana.

De la historia de la enseñanza del español como lengua extranjera en Italia se ocupa Ripa en “La aportación de Carlo Boselli a la revista Le lingue estere”. Dicha revista, que se publicó desde 1934 hasta 1950 salvo una breve pausa, se especializaba en lenguas extranjeras y, según la autora, es poco conocida, a pesar de que presenta gran interés; tanto la revista como la editorial homónima constituyen fuentes de información muy útiles para la historia de la enseñanza/aprendizaje del español como lengua extranjera en Italia durante la primera mitad del siglo XX. Respecto a la revista en sí, cabe señalar que incluyó siempre el español entre las cuatro lenguas principales a cuya difusión se dedicaba. En cuanto a Carlo Boselli, en cuya aportación se centra la autora, fue el redactor de la parte dedicada al español desde 1934 hasta 1946 y colaboró con la revista de forma constante con numerosos trabajos, puesto que, aparte de los cursos y los artículos firmados por él, «su mano es patente» en cada texto relacionado con la lengua española, según lo demuestra la autora.

Más adelante, Brancaglion, en “Madame Jean-Louis Audet, maestra di pronuncia nella Montréal di metà ´900”, vuelve a los textos de Madame Jean-Louis Audet, maestra de fonética, cuya obra tuvo gran repercusión. Tras una breve presentación del contexto social, educativo e histórico de la comunidad francófona de Canadá del período que nos interesa y mediante la relectura de los textos de Madame Jean-Louis Audet bajo el prisma de la sociolingüística histórica, la autora señala las características más estigmatizadas de la pronunciación francesa de Montreal entre 1930 y 1960 y analiza el método de la profesora. Asimismo, concluye que el modelo de pronunciación defendido por Madame Jean-Louis Audet no coincide con el de ninguna variedad geográfica, sino que consiste más bien en una variedad neutra, interpretada como una posible codificación de la norma oral internacional.

Con el artículo “La enseñanza universitaria de español en Italia de 1935”, Bermejo se centra en el curso académico 1934-1935 y analiza la enseñanza del español en los Institutos Superiores de Economía. Como parte de su análisis, la autora señala algunos hechos del contexto histórico y realiza una comparación con la enseñanza del español en las Facultades de Filosofía y Letras durante el mismo período. En ella incluye las características de las asignaturas de una institución u otra, así como el perfil de los profesores y sus obras relacionadas con la enseñanza del español. Los resultados del análisis, aunque se parte de un curso académico concreto, permiten la creación de un panorama sobre la situación de la enseñanza del español en Italia hasta finales de la década de los noventa del siglo XX.

En el último capítulo, titulado “Italy ELT archive. A historical archive of materials for English language teaching in Italy”, de Nava y Pedrazzi explica el proyecto que se está llevando a cabo en la Universidad de Milán, que tiene como objetivo crear un archivo de diversos materiales publicados y utilizados en Italia sobre la enseñanza/aprendizaje ELT (English Language Teaching) durante el siglo XX. Su formato es tanto un soporte de almacenamiento físico como una base de datos en línea, con el propósito de los autores de “an attempt to extend the scope of previous historical ELT research whilst striving to overcome its”, apelando a la necesitad de estudios de esta índole en su país debido a que en gran medida es aún un campo inexplorado.

Este interesante plan toma como ejemplos dos archivos de materiales didácticos existentes, uno principalmente físico de la enseñanza del inglés, ELT Archive, fundado por Richard Smith en la Universidad de Warwick, y otro concebido para ser consultado en línea sobre la enseñanza del español en Italia, Contrastiva, coordinado por San Vicente. Presentan la estructura y organización del futuro archivo y lo ilustran con una muestra de una entrada bibliográfica. El proyecto puede servir como base para la investigación historiográfica y facilitar un enlace entre investigación y docencia, con vistas a mejorar las actividades de formación. Además, arrojará a la luz aspectos lingüísticos como la evolución del inglés, la terminología relacionada con las categorías gramaticales o la “popularización” de las distintas ideas y teorías lingüísticas, “thus helping to bridge the gap between language teaching theories and actual practices”. 

Como conclusión, podemos afirmar que la obra, compuesta por artículos en distintas lenguas y trabajos sobre contextos históricos y culturales diversos, queda perfectamente vertebrada y homogeneizada. La consideramos, en definitiva, una referencia fundamental sobre la enseñanza de las lenguas para el experto en historiografía (y no solo).