Reseña

Ana Stulic-Etchevers. Reseña de Bürki, Yvette; Sinner, Carsten. 2012. Tiempo y espacio y relaciones espacio-temporales en judeoespañol. München: Peniope. Infoling 6.40 (2014) <http://infoling.org/informacion/Review180.html>

El libro Tiempo y espacio y relaciones espacio-temporales en judeoespañol editado por Yvette Bürki y Carsten Sinner reúne diez estudios sobre diferentes aspectos de la expresión lingüística socio-temporal en el judeoespañol, precedidos por una presentación introductoria de los temas tratados (Yvette Bürki, Carsten Sinner, «Tiempo y espacio y relaciones espacio-temporales en judeoespañol», pp. 9-14). En lo que sigue paso revista a cada uno de los diez estudios.

1. Aitor García Moreno, «Los tiempos pretéritos con cierre vocálico en el judeoespañol de Salónica (1935)», pp. 15-26.

En su contribución, Aitor García Moreno plantea el problema del cierre vocálico /e>i, o>u/ en posición átona, centrándose en las formas verbales del pretérito analizadas en los textos de tradición oral recogidos por Cynthia M. Crews (Salónica, 1935). Aunque el tema principal son las formas verbales, se analiza el conjunto de las formas donde se observa el cierre vocálico –tanto en formas verbales como no verbales– y se identifican los factores de orden fonético y morfológico que parecen facilitar este fenómeno. Así, por un lado, se establece una relación entre el cierre vocálico y la presencia de las consonantes labiales y velares, y por el otro, se señalan algunos procesos derivativos que favorecen el cierre (sobre todo, la derivación de diminutivos). En cuanto a las formas verbales, el análisis muestra que el cierre vocálico en posición átona se documenta con una regularidad casi total en aquellas formas de los verbos de la segunda y tercera conjugación con vocales medias /e, o/ en la raíz que presentan una yod desinencial (las terceras personas del pretérito indefinido, las del imperfecto de subjuntivo y el gerundio). El autor muestra que el cierre vocálico /e>i, o>u/ no puede considerarse como un mero accidente fonético, sino que cobra un carácter morfonológico, ya que participa en un proceso de igualación del sistema verbal judeoespañol borrando los límites entre la segunda y la tercera conjugación.

La inestabilidad del vocalismo átono en judeoespañol es uno de los temas evocados en casi todas las descripciones de esta variedad hispana; sin embargo, nuestro conocimiento del fenómeno no va más allá de la constatación de su existencia. El trabajo de Aitor García Moreno permite plantear el problema tomando en cuenta el contexto fonético y las fuerzas de igualación paradigmática.

2. Ángel Berenguer Amador, «Los pretéritos en judeoespañol», pp. 27-33.

En su trabajo, Ángel Berenguer Amador ofrece una descripción detallada de los tiempos del pasado en el Corpus MemTet (Universidad de Basilea). En la totalidad de los textos que lo componen, el indefinido representa un 16% de las formas verbales utilizadas, es el tiempo del pasado más utilizado y asume la mayor parte de los usos cubiertos por los tiempos compuestos, de escaso uso en judeoespañol. Se encuentran usos del pretérito perfecto del español peninsular referidos a periodos de tiempo que incluyen el de la enunciación (correlación con el uso de las expresiones adverbiales: hoy, hasta agora, aínda).

El imperfecto representa un 11% de las formas verbales empleadas. Los usos que se documentan se corresponden con el español peninsular (la parte interna de la situación; eventos reiterativos; imperfecto narrativo). Destaca su uso en las estructuras condicionales, tanto en la prótasis como en la apódosis.

Del estudio expuesto resulta que los tiempos compuestos tienen un uso bastante escaso. Se observa la interposición de elementos entre el verbo auxiliar y el verbo principal, fenómeno que podría relacionarse con el influjo de la lengua francesa.

El pretérito pluscuamperfecto en el mayor número de casos se construye con haber y en un pequeño número de casos con tener.

El tiempo compuesto por el pretérito indefinido del auxiliar haber y el participio que formalmente se corresponde con el pretérito anterior en español (se mantiene la denominación “pretérito anterior” a pesar de que los usos observados no siempre se corresponden con el pretérito anterior español) posee los valores que según el contexto pueden equipararse con uno de los tres tiempos del pasado, el pretérito indefinido, el pretérito perfecto o el pretérito pluscuamperfecto.

En cuanto al pretérito perfecto (habe cantado / tengo cantado), aunque las formas con tener son más frecuentes, se observa una proporción más elevada de las formas de haber en comparación con el corpus estudiado de Malinowski (1984). Algunos verbos como decir y ver parecen seleccionar preferentemente el auxiliar tener, mientras que la presencia del adverbio aínda parece favorecer la presencia de haber.

3. Sandra Schlumpf, «"Qué bueno era si tenía yo trenta mil francos!". El uso de los tiempos verbales en las oraciones condicionales en judeoespañol moderno», pp. 35-50.

Focalizándose en el estudio de los esquemas verbales observados en casi mil ejemplos de oraciones condicionales documentadas en el corpus MemTet (Universidad de Basilea), Sandra Schlumpf subraya una gran variedad de combinaciones de formas verbales en las dos partes de las estructuras condicionales (hasta 61 combinaciones diferentes). En los ejemplos estudiados, se observa una fuerte predilección por el modo indicativo en todos los tipos condicionales (imperfecto de indicativo en la prótasis en las condicionales hipotéticas e irreales), así como una tendencia hacia el empleo de esquemas verbales paralelos (la misma forma verbal en la apódosis y en la prótasis). Este fenómeno toca sobre todo el imperfecto de indicativo, pero se observan casos con el condicional y el futuro perifrástico. Las dos tendencias se interpretan como consecuencia de una “baja presión normativa” dirigida hacia la simplificación formal. Se nota asimismo la alta frecuencia del esquema novedoso “si + imperfecto de indicativo + condicional” en las condicionales hipotéticas e irreales, lo cual se pone en relación con los modelos condicionales hipotéticos e irreales del italiano y del francés. También se observan dos fenómenos de carácter conservador: 1) el uso arraigado del futuro de indicativo (sintético o perifrástico) en las prótasis; 2) el uso del futuro de subjuntivo con el valor aceptada en español (un valor temporal futuro, en combinación con un verbo principal cuya acción se desarrolla simultánea o posteriormente).

4. Nikola Vuletić, «El perfecto compuesto en el judeoespañol de Espirna (Izmir) hoy», pp. 51-62.

Después de exponer un estado de la cuestión sobre el perfecto compuesto en judeoespañol, Nikola Vuletić analiza los resultados de una serie de entrevistas realizadas en 2008 entre los hablantes esmirniotas con la idea de aclarar las condiciones de su uso en esta variedad sefardí. Durante las entrevistas se pidió a seis hablantes nacidos en Esmirna (dos domiciliados en Israel, dos en los Estados Unidos y dos en Esmirna) que tradujesen al judeoespañol una serie de frases compatibles con el uso del perfecto compuesto ya observado en judeoespañol y formuladas en inglés, francés o turco (se evitó deliberadamente formular las frases en español peninsular o en judeoespañol). Las conclusiones pueden resumirse de modo siguiente: 1) al contrario de algunas variedades sefardíes donde el perfecto compuesto con el auxiliar tener es predominante (para algunas zonas, como Bosnia o Estambul, incluso se llegó a afirmar que era la única forma; cf. en este mismo libro el trabajo de Ángel Berenguer Amador, quien concluye que las formas del perfecto con tener son más frecuentes en el Corpus MemTet), en el judeoespañol de Esmirna el uso del perfecto compuesto con aver (esp. haber) muestra mucha vitalidad; 2) las observaciones expuestas ponen en duda la variación libre del uso del auxiliar, por lo menos en Esmirna, ya que las traducciones llevadas a cabo por los hablantes sugieren que se elige aver si el hablante expresa la expectativa de lo inacabado (presencia del adverbio aínda ‘todavía’ o sus equivalentes); en cambio, se elige tener si esta expectativa está ausente.

5. Encarnación Tabares Plasencia, Carsten Sinner, Elia Hernández Socas, «La expresión del tiempo en El trajumán de Michael Papo (Viena, 1884)», pp. 63-76.

En este trabajo, los autores presentan algunas observaciones en relación con los diferentes aspectos de la expresión del tiempo en una guía en judeoespañol para aprender alemán destinada a sefardíes, publicada por Michael Menahem Papo (Sarajevo, 1843 – Viena, 1918), probablemente en 1884. Se estudia así la presentación del léxico relacionado con la expresión del tiempo (estaciones, meses del año, días de la semana), los tiempos verbales y las expresiones adverbiales. Se destaca que en la mayoría de los casos el punto de partida para la presentación de las formas lingüísticas es el alemán. A través de los comentarios presentados, se insiste en las posibilidades de estudio que abre un texto de naturaleza metalingüística como éste, y se formulan las reservas que hay que tener en cuenta a la hora de la interpretación, como por ejemplo, el efecto de contaminación lingüística debido a las fuentes.

6. Stephanie von Schmädel, «Un marcador de complemento de lugar: la preposición sovre en textos judeoespañoles de Viena (s. XIX)», pp. 77-87.

Tomando como punto de partida los matices que se observan en judeoespañol en el uso de la preposición sovre (esp. sobre) y que difieren considerablemente del español peninsular, Stephanie von Schmädel estudia esta preposición en los textos judeoespañoles publicados en Viena en la segunda mitad del siglo XIX. Los valores transmitidos por la preposición sovre son sobre todo los de espacio y de noción (la descripción se apoya en la teoría relacional de Bernard Pottier, 1962). Las conclusiones pueden resumirse de manera siguiente: 1) aunque cabe la posibilidad de utilizar otra preposición (en o a, por ejemplo), en el corpus vienés se recurre preferentemente a sovre para indicar la superposición; 2) en numerosos casos la preferencia por sovre puede adscribirse a la existencia de una estructura similar en alemán o en francés; la preposición sovre funciona de hecho como equivalente estructural de la preposición auf en alemán o de la preposición sur en francés. El fenómeno descrito se pone en relación con una tendencia general observada en el siglo XIX que consiste en incorporar los elementos de las lenguas de cultura occidentales.  

7. Elena Rieder-Zelenko, «La indicación del tiempo y del lugar en las noticias del periódico judeoespañol La Buena Esperanza», pp. 89-102.

En este trabajo se estudian los recursos léxicos y gramaticales para la indicación del tiempo y del lugar en las noticias del periódico La Buena Esperanza (Esmirna, 1871-1922) a partir del análisis de las cuatro rúbricas centrales de novedades publicadas durante el año 1905. Como es de esperar, la expresión del tiempo está bastante presente en las noticias, ya que el suceso suele ubicarse en el tiempo, pero se observa también la tendencia a omitir completamente la ubicación temporal o a dar solo algunas indicaciones muy generales a través del uso de adverbios de poca precisión. Se describe de modo detallado la manera de indicar la fecha, la hora y los días de la semana. Se observa la coexistencia de los dos calendarios (hebreo y occidental), aunque sobresale una clara preferencia por el modo occidental en la anotación de las fechas. Por lo que se refiere a la dimensión gramatical, cabe notar la tendencia –vigente para los dos calendarios– de indicar la fecha sin la preposición de entre el día y el mes, y entre el mes y el año.

En la expresión del espacio lejano abundan los topónimos extranjeros y se nota una fuerte influencia de las lenguas occidentales, sobre todo del francés (como por ejemplo el uso sistemático del artículo delante el nombre del país). En el espacio cercano e inmediato, figuran numerosos topónimos turcos y griegos y abundan los turquismos que designan lugares relativos a las realidades otomanas (resulta interesante la derivación hajamhané (‘rabinato’) con la base hebrea y el formante turco –han).

En cuanto al uso de las preposiciones, se observa la ausencia de la oposición precisa entre el valor direccional de la preposición a y el locativo de en, dado que los dos se usan con los verbos de movimiento. En cambio, solo en se usa con valor locativo. Algunos usos preposicionales observados (partir por, acercarse de) se ponen en relación con el influjo de la lengua francesa.

8. Carmen Hernández-González, «El componente metafórico en la expresión lingüística en la lengua sefardí», pp. 103-114.

Carmen Hernández-González adopta un enfoque hasta ahora poco explorado en los estudios sefardíes y, tomando como punto de partida los postulados de la lingüística cognitiva (Lakoff y Johnson 1986, Johnson 1987), comenta varios ejemplos de las expresiones metafóricas relacionadas con el significado espacial observadas en un corpus sefardí compuesto de cuatro textos: Meam Loez de Cantar de los Cantares (Asenjo 2008 [2003]), Biblia de Ferrara (Lazar 2004), Sefer Ben Sirá (Romero 2001) y El hacino imaginado (Schmid, Bürki 2000). Los ejemplos comentados se dividen en tres grupos: (1) los que evocan la dimensión vertical, (2) los que expresan algún concepto en relación con la dimensión horizontal y (3) los que ilustran el esquema dentro / fuera.

9. Rosa Sánchez, Katharina Wieland, «Acerca de las partículas demostrativas judeoespañolas na y ec / eg en un corpus de narrativa y teatro», pp. 115-124.

En un amplio corpus compuesto de textos narrativos y teatrales (siglos XIX y XX), Rosa Sánchez y Katharina Wieland describen y comparan las partículas na (un balcanismo que existe también en el búlgaro, el turco, el griego, el rumano) y ec o eg (de origen incierto).

La partícula na suele remitir a objetos presentes y personas que se encuentran en los alrededores inmediatos. No es sorprendente constatar que el objeto o la persona así introducidos se encuentren a menudo representados por un pronombre enclítico e incluso se los asocia con las formas del imperativo debido a la existencia de la –d– que caracteriza a estas formas verbales (nalos, nalda). Por otro lado, na puede funcionar también como un elemento de deixis textual o como como refuerzo exclamativo, acercándose así a la categoría de las interjecciones.

La partícula ec o eg, caracterizada por Nehama como elemento de la lengua culta, es mucho menos frecuente en el corpus estudiado. Se observa únicamente en los textos teatrales y se refiere casi siempre a las personas. Se emplea en situaciones de gran solemnidad, en las cuales se presenta a un personaje clave o de alto rango social. En los textos dramáticos, ec/eg funciona como elemento de la deixis local, mientras que en la narrativa presenta la función de la deixis textual, conforme con las características del género.

Dada la regularidad con la que estas dos partículas se emplean para traducir las formas francesas voici y voilà, las autoras apuntan hacia la necesidad de llevar a cabo un estudio sistemático de las traducciones del francés con el objetivo de aclarar la relación que se establece entre las formas francesas, por un lado, y na y ec/eg, por el otro.  

10. Yvette Bürki, «Mecanismos de cohesión gramatical en textos periodísticos en neojudeoespañol», pp. 125-140.

En un amplio corpus de noticias seleccionadas de dos periódicos salonicences, La Época y El Avenir (1900-1901), Yvette Bürki estudia de modo sistemático las formas de naturaleza gramatical que permiten establecer la cohesión textual marcando la correferencialidad u organizando la información en el texto. Basándose en los materiales estudiados, la autora observa una preferencia por estructuras transparentes y regulares (el uso de –sen como marca pronominal de tercera persona plural; la concordancia en número con el posesor del posesivo de la tercera persona su, sus) y una inclinación por los lazos de cohesión redundantes, como por ejemplo el artículo asociado al adjetivo (un otro). El sistema demostrativo ternario se ve reducido a uno binario (este vs. aquel; aquí vs. ahí/allí), semejante a lo que se observa en las variedades americanas del español.

El influjo del francés se nota en varios niveles, de los cuales sobresale el uso peculiar de la forma donde como equivalente formal del relativo francés dont al lado de los patrimoniales que su y del cual (el relativo de valor espacial es la forma onde/ande).

Al influjo galo también podría adscribirse el empleo profuso de los relativos compuestos de la serie el cual y el uso sistemático del pronombre sujeto que en español estándar resulta redundante, fenómenos que también se conforman con la tendencia hacia las estructuras transparentes y la redundancia de los lazos gramaticales.

En cuanto a los organizadores textuales, se analiza el uso de tres formas sigüente, ansí, eg, de las cuales cabe destacar eg. Esta forma, utilizada con una función exofórica para introducir la aparición de nuevas personas o personajes, en su función endofórica puede emplearse como un elemento focalizador, a partir del cual adquieren realce los nuevos temas introducidos por esta partícula.

Evaluación

La coherencia de los temas tratados y el alto nivel de los trabajos que lo componen hacen del volumen editado por Bürki y Carsten una aportación muy importante a la descripción del judeoespañol. Los estudios presentados están basados en el uso de la lengua y amplían considerablemente nuestros conocimientos sobre las especificidades de (principalmente) tres dominios de organización léxico-gramatical: 1) el verbo judeoespañol (morfología del pretérito indefinido y de los tiempos compuestos, el uso de los tiempos de pasado, los esquemas verbales en las condicionales); 2) las preposiciones (a, en, de, sovre); 3) los elementos que establecen una cohesión discursiva u organizan la información (las partículas na y ec/eg, los demostrativos, los posesivos, los diferentes organizadores textuales, etc.).

Lo que llama la atención en todo el volumen es la importancia de la contribución del microanálisis lingüístico y filológico de los textos judeoespañoles a los “viejos” problemas apuntados ya en las primeras publicaciones que se hicieron sobre la variedad sefardí, como, por ejemplo, la amplitud del influjo de las lenguas occidentales, la morfología verbal o el uso de algunos elementos gramaticales. El estudio de las estrategias discursivas o las correlaciones observadas de modo sistemático en los textos permiten poner en perspectiva los fenómenos observados y abrir nuevas pistas de trabajo, lo que sin lugar a dudas no sería posible sin la accesibilidad cada vez más grande de las fuentes. En este sentido, el libro Tiempo y espacio y relaciones espacio-temporales en judeoespañol representa a la vez el fruto y la prueba de la madurez de la lingüística judeoespañola.

Referencias bibliográficas

Asenjo, Rosa. 2008 [2003]. El Meam Loez de Cantar de los cantares. Barcelona: Tirocinio.

Crews, Cynthia M. 1935. Recherches sur le judéo-espagnol dans les pays balkaniques. Paris: Droz.

Johnson, Marc. 1987. The Body in the Mind: The Bodily Basis of Meaning, Reason and Imagination. Chicago / London: University of Chicago Press.

Lakoff, Georges; Johnson, Marc. 1986. Metáforas de la vida cotidiana. Madrid: Cátedra. [Traduccción española de Lakoff, G.; Johnson, M. 1980. Metaphors We Live By. Chicago: University of Chicago Press].

Lazar, Moshe. 2004. Biblia de Ferrara. Madrid: Fundación José Antonio de Castro.

Malinowski, Arlene. 1984. “Distribution and Function of the Auxiliaries tener and aver in Judeo-Spanish”. Orbis: Bulletin International de Documentation Linguistique 33, pp. 211-221.

Pottier, Bernard. 1962. Systématique des éléments de relation. Paris: Klincksieck.

Romero, Elena. 2001. Andanzas y prodigios de Ben-Sirá. Madrid: CSIC.

Schmid, Beatrice; Bürki, Yvette. 2000. “El haćino imaģinado”: comedia de Molière en versión judeoespañola. Arba 11. Basel: Universität Basel.



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