ReseñasSección dirigida por Covadonga López AlonsoInfoling 2.18 (2019)

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Lucía Cantamutto. Reseña de Holgado, Anais. 2017. Diccionario de Marcadores Discursivos para estudiantes de español como segunda lengua. New York: Peter Lang. Infoling 2.18 (2019) <http://infoling.org/informacion/Review352.html>

1. Introducción

La obra aquí reseñada conjuga dos núcleos de interés actuales para los profesionales de la lengua: por un lado, el conjunto de los denominados marcadores discursivos y, por otro, la enseñanza y aprendizaje del español como lengua segunda y extranjera (ELSE), combinación que había sido escasamente abordada (Bosque, 2004; Martín Zorraquino, 2005). La presentación detallada de un grupo heterogéneo y representativo de marcadores discursivos va en línea con múltiples trabajos que han atendido a estos elementos, cuya denominación fluctúa –y varía en cuanto a su alcance– entre marcadores pragmáticos, discursivos, operadores pragmáticos, entre otras (véase García Negroni, 2014). Sin embargo, destaca en esta obra la atención a las necesidades de los estudiantes de ELSE ante elementos de gran complejidad, incluso para hablantes nativos, en cuanto a su uso y función. En este sentido, el Diccionario de marcadores discursivos para estudiantes de español como segunda lengua es una publicación cuya utilidad excede como destinatarios a quienes son estudiantes de español y alcanza a otros potenciales destinatarios, como explicaremos a continuación.

Con gran auge en los estudios actuales, y bajo la denominación amplia de marcadores discursivos, se aúnan un conjunto de unidades lingüísticas heterogéneas que comparten “propiedades gramaticales, prosódicas y semántico-pragmáticas” (García Negroni, 2014: 5). Estas partículas cumplen un extenso espectro de funciones comunicativas y, por tanto, su valor debe ser inferido adecuadamente por ambos interlocutores. Cada marcador adquiere diferentes valores en función de los contextos lingüísticos y de los contextos de uso. Es por ello por lo que un repertorio exhaustivo como el que se presenta en el Diccionario de marcadores discursivos, en el que además es posible realizar comparaciones sobre usos de marcadores propios de las diferentes variedades del español, se puede utilizar tanto para instancias de producción como de interpretación de enunciados.

Este diccionario debe ser puesto en relación con otros repertorios que han atendido a estos fenómenos lingüísticos. En tal sentido, el Diccionario de partículas de Luis Santos (2003) y el Diccionario de partículas discursivas del español disponible en línea , coordinado por Antonio Briz, Salvador Pons Bordería y José Portolés (2008), son antecedentes directos de la obra de Holgado Lage (2017). En consonancia con la necesidad de disponer materiales lexicográficos que den cuenta de la lengua en uso, el diccionario REDES, dirigido por Ignacio Bosque (2004), es otro de los hitos de relevancia en esta relación lengua en uso y enseñanza de español.

Sin embargo, debido al aporte didáctico presente en cada entrada, la propuesta de Holgado Lage resulta superadora respecto de las mencionadas. Como el texto está pensado para estudiantes de español como segunda lengua, la adecuación a este público y la simpleza con la que se presentan los marcadores lejos de ser una banalización de un fenómeno lingüístico complejo deviene en una fortaleza de la obra. En tal sentido, los diferentes componentes de la entrada favorecen que el lector pueda comprender no solo su “definición” o significado sino, principalmente, cómo se usa (tanto por la explicación de “uso y cultura” como por los ejemplos y contextos presentados), cuáles son sus funciones y qué marcadores que pueden funcionar como sinónimos.

A continuación, presentaré la organización y contenido de la obra reseñada (§2), a partir de un recorrido por las entradas del diccionario (§2.1) y las listas que presenta (§2.2). Por último, cierran este texto unos comentarios finales sobre las utilidades y falencias del libro.

2. Organización y contenido del diccionario

Los lectores del Diccionario de Marcadores Discursivos encontrarán múltiples formas de acceder a su amplio contenido. Por el tipo de obra, el acceso principal corresponde a la búsqueda de palabras aisladas ordenadas alfabéticamente. Además, dado que los marcadores presentan remisiones entre sí (tanto por relaciones de sinónimos o eufemismos o por palabras principales y expresiones similares), el lector podrá ir de una entrada a otra en función de otras necesidades. Por otra parte, tal como explicamos luego, la obra también cuenta con dos listas (por nivel de español y por función) de los lemas del diccionario que permiten al lector buscar y acceder a las entradas a partir de estas dos variables.

El libro comienza con una sección introductoria designada “Cómo usar el diccionario”. En este apartado, se da, en primer lugar, una definición de lo que la autora, Anais Holgado Lage, conceptualiza bajo la denominación marcador discursivo. Como referimos previamente, la delimitación teórica de estas locuciones o palabras reviste cierta complejidad. A los fines de demarcar el objeto que atiende en su obra, Holgado Lage (p. XI) define los marcadores como “expresiones cortas y que son invariables o tienen una pequeña flexión de género, número o persona” y, entre las funciones que identifica, los marcadores “organizan el discurso”, “unen oraciones y expresan la relación entre ellas”, “fórmulas rutinarias” y “palabras o expresiones que indican cómo se siente el hablante hacia algo” (ibíd.). Además, en esta sección inicial sobre el modo de utilizar el diccionario, la autora expone el mecanismo para buscar las voces, explicando la forma en la que se estableció la palabra más importante para el orden alfabético y el sistema de remisiones entre voces que pueden encontrarse de modos diferentes. Luego, Holgado Lage presenta la composición de cada entrada e indica al lector cómo interpretar la información distribuida bajo cada marcador en la subsección “De qué se compone cada entrada”. Por último, se señala la presencia al final del diccionario de las listas por nivel y por función y se explica la utilidad de esta clasificación, en particular, para la enseñanza del español.

Continúa esta introducción el punto más controversial de la obra: el “Glosario inicial”. Las definiciones que se presenta en esta sección no se corresponden con claridad con las que se utilizan en las entradas de los marcadores. Por otra parte, algunas de las explicaciones que se dan a determinados términos resultan poco claras como el caso de “Concesión: Obstáculo que no impide la realización de una acción” (p. XVIII).

Ordenados alfabéticamente se registran alrededor de 700 marcadores discursivos con sus respectivas definiciones, usos y aspectos culturales, funciones, sinónimos, ejemplos y el nivel apropiado para su aprendizaje o utilización. Con una escala de tres niveles –inicial, intermedio y avanzado–, la autora indica el conocimiento previo o nivel de dominio del idioma que se necesita para poder utilizar cada uno de estos lemas. En tal sentido, la lista que ordena los marcadores por nivel de español requerido al final del volumen es una herramienta de gran utilidad tanto para docentes –al planificar actividades– como para aprendientes del español como lengua segunda.

2.1. Las entradas al diccionario

Bajo cada lema, el lector encontrará las flexiones –en caso de que las haya– de género o de persona y la clase de palabra a la que pertenece el marcador. Luego, en la línea inferior, se señalan las marcas de uso (modalidad oral o escrita, registro formal o informal, poco uso o malsonante). Cuando no hay señas específicas, el marcador pertenece a la variedad estándar. Completan la entrada diversos ejemplos que dan cuenta de las funciones que cada marcador adquiere. En negrita se resalta el marcador respecto al resto del enunciado, como se puede ver en las entradas que presentamos debajo. La explicación “uso y cultura” aparece debajo de los ejemplos y ofrece información sobre el modo verbal, restricciones de uso, pronunciación particular, contextos apropiados de uso. La autora, teniendo en mente a los destinatarios de la obra, indica la importancia de atender a estas aclaraciones “antes de usar un marcador por primera vez” (p. XIV). Cierra cada entrada una lista de marcadores similares y los apuntes sobre el nivel de español y la función del lema.

A continuación, presentamos ejemplos reales de dos entradas relacionadas extraídas del diccionario de marcadores conversacionales de acuerdo con diferentes variedades: dale del español de Argentina y vale del español peninsular. En ellas, se observa cómo la explicación brindada por Holgado Lage sirve tanto para especialistas de la lengua como para estudiantes novatos. La ausencia de terminología específica favorece, a diferencia de otros diccionarios, una comprensión mayor de las funciones y valores que adquieren estos marcadores. Además, en casos de que el estudiante requiera alguna aclaración, puede consultar el “Glosario inicial” para satisfacerla.

“Dale:  Interjección.

Informal.

No se utiliza con mucha frecuencia en español peninsular pero sí en el de Argentina, donde funciona de forma similar a vamos o vale.

Dale, Ramiro, que tenemos que salir.

       – ¿Nos vemos a las cinco?

       –¡Dale!

Otros marcadores similares: Adelante, ándale/ándele, ánimo, suerte, vamos, venga.

Nivel: INTERMEDIO. Función: ÁNIMO.

Vale:  Adverbio.

Informal/oral

1. Sirve para expresar una reacción de conformidad o acuerdo ante lo dicho por el interlocutor.

             – ¿Vamos al cine?

             –Vale.

A veces se reitera:

            –Recuerda que soy vegetariano

 – Vale, vale, no te preocupes.

2. Se usa en la forma interrogativa cuando busca el asentimiento de los interlocutores.

           – Ahora vamos a hacer unos ejercicios sobre esta lectura, ¿vale?

– Vale.

           – Hoy invito yo a las copas y tú mañana, ¿vale?

No, ni hablar, ¡hoy es jueves y ambos sabemos que las copas son mucho más baratas que mañana!

Si se está de acuerdo, se responde con el vale anterior o con otro marcador para expresar acuerdo: de acuerdo, sí… y con negación cuando no se está de acuerdo.

3. Expresión vaga de apertura, equivalente a bueno.

          –  Vale, chicos, ahora vamos a aprender el chachachá.

          – ¡Quítate de en medio o te vas a enterar!

          – Vale, tío, tranquilo… 

En España, se usa con mucha asiduidad en cualquiera de las tres acepciones, no así en los países de Hispanoamérica, en los que normalmente se prefieren los marcadores ok (pronunciado /okéi/), órale o está bien. Hay que tener en cuenta que vale no funciona nunca para evaluar, aunque sus traducciones a algunas lenguas sí evalúan.

Otros marcadores similares: acepto, buena idea, bueno, de acuerdo, entendido, está bien, hecho, no hay problema, no se hable más, ok (okey), órale, pase, sí quiero, trato hecho, venga

Nivel: INTERMEDIO. Función: ACUERDO.”

Estas entradas, sin embargo, también sirven para ejemplificar algunos de los inconvenientes que presenta la obra. Por ejemplo, existe una simplificación respecto a los usos y funciones de la interjección dale que, en Argentina, cubre un espectro mucho más amplio y, precisamente, funciona –actualmente– como una partícula de acuerdo. Dicha función no es identificada por Holgado Lage en su descripción del marcador. Asimismo, resulta llamativa la no presencia, en el Diccionario, de un tercer marcador similar propio del español de México como sale. Esta ausencia, sin embargo, es comprensible: una lista que contenta la totalidad de estos elementos es una empresa imposible e improbable para una única autora.

2.2. Las listas

El Diccionario cuenta con otro modo de acceder a sus entradas. Luego de la presentación de todas voces, cierran el libro dos listas que ordenan todos los marcadores discursivos descritos por función y nivel. Esta herramienta tiene como principal destinatario a la díada docente y estudiante de ELSE, dado que sirve como repertorio organizado de los marcadores y facilita la organización de clases o actividades.

Sin embargo, también resulta de interés para quienes quieren usar la obra para consulta general, principalmente, pensando en los comúnmente llamados conectores que sirven para organizar los textos académicos, por ejemplo. En tal sentido, el lector podrá usar la “Lista por función” para buscar aquellos que se clasifican como de Adición, Concesión, Condición, Explicación, Narración, Resumen, entre otros, y cuya marca no sea de informal. Estas listas, además, cuentan en el encabezado con una pequeña descripción del significado de estas funciones. A saber, por caso, para Control de Contacto se indica que son marcadores cuya función es “Para establecer, ceder o continuar el turno de diálogo” (p. 310).

Por su parte, la “Lista por nivel” ofrece una organización de todas las entradas en relación con el dominio del español requerido. Esta clasificación resulta provechosa, porque no solo ordena las voces, sino que indica, en algunos casos, cuáles acepciones de un mismo marcador son adecuadas para un nivel o para otro. Tal es el caso de Pues: dos de sus usos son apropiados para el nivel inicial y dos para el nivel intermedio.

3. Comentario final

El Diccionario de Marcadores Discursivos es una fuente apropiada tanto para consulta general de estudiantes de español como segunda lengua, así como para hablantes de español e, incluso, para profesionales de la lengua que deseen conocer diferentes acepciones y funciones de diversos marcadores discursivos. Dada la complejidad de los usos y funciones de los marcadores, acceder a un repertorio de partículas discursivas con ejemplos e indicaciones preferentes sobre su uso resulta provechosa para un amplio espectro de públicos, aunque la obra presenta un sesgo iberocéntrico, que bien puede ser una fortaleza.

Sin embargo, dado el carácter orientador de significado de enunciados completos que tienen los marcadores del discurso, cada una de estas locuciones o palabras suelen tener usos anclados en determinadas comunidades discursivas. Es por ello por lo que hubiera sido de interés tanto para quienes aprenden español como para los lingüistas en general contar con información, en cada una de las entradas, sobre la variedad lingüística en la que se emplea o, al menos, datos sobre las zonas geográficas en las que es utilizado con más frecuencia. Esto es también válido para expresiones que puedan presentar variación intralingüística o pragmática, muy usual en estos elementos.

El Diccionario es, sin dudas, un aporte para la comunidad educativa y científica. Los lectores encontrarán en él respuestas a muchas de las dudas que puedan tener al querer usar o comprender el significado de un amplio abanico de marcadores discursivos. Esta obra, junto con los otros repertorios mencionados, contribuye a la comprensión del uso concreto de la lengua en las distintas variedades del español. Resulta esperable que nuevas obras, similares, y con atención a las variaciones dialectales y basadas en estudios de corpus, completen la labor iniciada por Holgado Lage en las páginas reseñadas.

Referencias bibliográficas

Briz, A.; Pons, S.; Portolés, J, coords. 2008. Diccionario de partículas discursivas del español: http://www.dpde.es

Bosque, I. 2004. REDES. Diccionario combinatorio del español contemporáneo. Madrid: SM.

García Negroni, M. 2014. Marcadores del discurso. Perspectivas y contrastes. Buenos Aires: Santiago Arcos editor.

Martín Zorraquino, M. A. 2004. El tratamiento lexicográfico de los marcadores del discurso y la enseñanza de E/LE. Actas XV. ASELE: https://idus.us.es/xmlui/bitstream/handle/11441/42463/15_0051.pdf?sequence=1 

Santos, L. 2003. Diccionario de partículas. Salamanca: Luso-Española de Ediciones.


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